Linterna para casco SureFire HL1.

Linterna para casco SureFire HL1

HL1-C-TNNo constituye ningún secreto que el ser humano no está especialmente capacitado para ver en la oscuridad, como sí sucede con algunos animales, por lo que su búsqueda de medios de iluminación supongo que habrá sido constante desde la propia existencia del ser humano, allá por la Prehistoria cuando se vivía en las cavernas. Evidentemente los medios de iluminación han vivido una gran evolución atendiendo a la ciencia y tecnología disponibles en cada momento, desde simples antorchas cuya fuente de luz es el fuego hasta los más potentes focos pasando por avanzadas linternas de mano que utilizan súper LEDs para proporcionar una luz intensa y duradera.

Desde un punto de vista funcional los medios de iluminación que resultan más interesantes para cualquier profesional son aquellos que se caracterizan por ser portátiles y manos libres, como algunas lámparas y linternas. Este tipo de medios te permiten realizar cualquier actividad con ambas manos en plena oscuridad. Su máximo exponente puede que sean los que comúnmente se conocen como lámparas de cabeza [headlamp], linternas frontales o sencillamente “frontales”, cuyo origen quizás radique en la minería, que exige trabajar con ambas manos en la oscuridad de una galería subterránea. Su nombre se debe a que se trata de lámparas o linternas que se llevan unidas de algún modo a la cabeza y normalmente en la frente, en una posición central, apuntando en la misma dirección que los ojos de su usuario. Estas lámparas frontales proporcionan una fuente de luz que ilumina justo delante de los ojos de su usuario, allí donde se gire la cabeza, para poder utilizar ambas manos y ver al mismo tiempo lo que se hace a pesar de la oscuridad reinante en un momento (noche) o lugar (galería subterránea) determinado.

En un primer momento se trataba de elementos pesados y voluminosos pero actualmente existen auténticos cañones de luz con un tamaño y pesos muy reducidos así como con una gran autonomía. Desde hace algunos años los frontales han ganado una gran popularidad gracias principalmente a su polivalencia, además de a su asequibilidad y disponibilidad, que los convierte en elementos del equipo individual casi imprescindibles en actividades tales como el camping, montañismo, …, y, por supuesto, en la vida militar. ¿Y antes de los frontales? Pues no quedaba otro remedio más que utilizar linternas de mano sujetas entre los dientes para dejar las manos libres. Fácil es imaginarse lo incómodo que resultaba esta opción, sin olvidar que además las linternas de antaño utilizaban bombillas incandescentes que ofrecían una luz tenue amarillenta, poca autonomía y una gran fragilidad que en el momento menos oportuno te dejaba a oscuras. Afortunadamente hoy día manda el LED que destaca por su gran resistencia (prácticamente son indestructibles y no se funden jamás), bajo consumo y luz brillante y clara.

La utilidad de los frontales es incuestionable y realmente hace la vida más fácil en el campo cuando la oscuridad resta eficacia al ojo humano. Tareas tan simples como buscar una prenda en el fondo de la mochila, introducir las varillas en su alojamiento al montar una tienda de campaña tipo “iglú”, realizar una lectura de la información disponible en un plano durante una marcha topográfica, tomar notas, dibujar un croquis, ver por dónde pisas, …, necesitan disponer de luz suficiente y normalmente tener ambas manos libres, lo que precisamente favorece el uso de frontales.

Lo más habitual y característico en las lámparas frontales es que, bien directamente sobre la cabeza o bien sobre el casco de protección (blindado o no), se montan en el centro de la frente de su usuario. Sin embargo, este aspecto que otrora no presentaba ningún inconveniente actualmente supone un problema, ya que esa posición central en la frente ha pasado a estar ocupada con carácter permanente por el soporte de un visor nocturno. Pero tal y como surge el problema aparecen posibles soluciones, como por ejemplo, la estupenda linterna para casco HL1, de la prestigiosa marca SureFire, que no solo traslada su ubicación hasta un lateral sobre el borde del casco de protección blindado, tipo MICH [Modular Integrated Communications Helmet] o ACH [Advanced Combat Helmet], para atajar así el problema con la ubicación de los frontales tradicionales, sino que además ofrece todo un conjunto de excelentes características que convierten a esta linterna en un producto ideal para su uso militar (o uso táctico, si prefieres llamarlo así).

SureFire HL1-C-TN Vista completa

En otro tipo de linternas se busca una gran potencia luminosa (muchos lumens) cuando su objetivo es iluminar al máximo para así localizar, identificar y batir posibles amenazas, como es el caso de las linternas montadas sobre un arma [Weapon Mounted Lights]. Sin embargo, en linternas como la linterna para casco SureFire HL1 la potencia luminosa se limita a la necesaria y suficiente para cumplir su objetivo, que no es otro más que proporcionar la luz que permita ver a su usuario para poder realizar con ambas manos sencillas tareas cotidianas. La clave radica en que su usuario cuente con la luz estrictamente suficiente que necesita para poder ver lo que hace, ni más ni menos, de forma que no delate su posición ante una amenaza a muchos metros de distancia ni deslumbre a otros compañeros.

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