La comodidad constituye todo un lujo del que difícilmente se puede prescindir, especialmente cuando es una opción al alcance de la mano. En cualquier faceta de la vida la comodidad repercute positivamente en el rendimiento y rara vez, por no decir nunca, supondrá un inconveniente. Piensa, por ejemplo, en lo importante que resulta la comodidad en un sofá, en una cama, en un coche, en una silla de estudio/trabajo. Cualquiera que sea la actividad que se vaya a realizar (descansar en el sofá, dormir en la cama, conducir un coche, sentarse en una silla) la comodidad permite una mejor ejecución y rendimiento.

Pues bien, salta a la vista que en el combate con armas de fuego la comodidad también es un factor a tener en cuenta, que nos permitirá, por ejemplo, centrarnos exclusivamente en combatir las amenazas a las que nos enfrentemos, en lugar de tener que pelearnos con nuestro equipo individual por la incomodidad que supone. La necesidad de tal comodidad se hace mucho más patente en aquellos elementos de tu equipo individual que has de usar permanentemente, durante muchas horas de trabajo, como sucede con tu casco de combate o casco blindado, que es el motivo de este artículo.

Un casco de combate o casco blindado no es más que una cubierta protectora para la cabeza, fabricada con algún material que, además de resistir los golpes frente a los que protege la cabeza, también puede detener el impacto de determinados fragmentos y proyectiles a cierta velocidad. No obstante, toda la protección que ofrece cualquier casco no solo va a depender de las propiedades del material con el que se fabrique, sino también una buena parte de la protección descansará sobre el sistema de acolchado/almohadillado interior, que absorbe la energía de cualquier impacto y evita que se transmita a la propia cabeza ─y lo que lleva dentro─. Asimismo, este acolchado/almohadillado interior determina la comodidad a la hora de llevar el casco perfectamente ajustado sobre la cabeza durante muchas horas, bajo un sol abrasador.
Almohadillas Skydex.
Actualmente existen diferentes marcas que fabrican las almohadillas que componen el acolchado/almohadillado interior de los cascos de combate que se utilizan hoy día, que en el caso de fuerzas regulares son mayoritariamente del tipo Advanced Combat Helmet (ACH), que es el casco de dotación en el Ejército de Tierra de los EE.UU. y que fabrican diversas marcas, tales como Gentex o MSA.
Hay almohadillas de todos los colores y de todos los sabores. El grosor estándar es de 3/4 de pulgada (1,9cm) (talla 6), pero también las hay de 1 pulgada (2,5cm) (talla 8). El grosor de las almohadillas permite ajustar mejor el casco a la cabeza del usuario, lo que dependerá de las dimensiones de la cabeza del usuario y de la talla del casco. Inicialmente todas las almohadillas disponibles eran similares (con forma geométrica de círculos y rectángulos), pero a medida que ha pasado el tiempo han ido surgiendo diseños que optan por almohadillas con una forma que se adapta mejor al contorno del casco y de la cabeza.
Además de la forma y tamaño de las almohadillas, intervienen las características del material que las compone. No todos los materiales disponen de las mismas propiedades de absorción de impactos, ni tienen la misma dureza, ni resultan igual de eficaces al disipar el calor. La clave radica en disponer de un sistema de almohadillado/acolchado que absorba adecuadamente la energía de un impacto además de permitir un perfecto ajuste del casco a la cabeza de su usuario y garantizar la comodidad aún durante un uso prolongado en las condiciones más extremas de temperatura y/o humedad.
Comentarios recientes