
Efectivamente en algunos lugares hay que fijarse bien dónde se ponen los pies, para intentar evitar tener la mala fortuna de activar uno de esos artefactos tan destructivos, conocidos como artefactos explosivos improvisados (AEIs), o en inglés Improvised Explosive Devices (IEDs). En el caso de tener la desgracia de pisar uno de estos diablos, te enfrentas a una vida totalmente diferente a como la conocíamos antes, o puede que incluso ni siquiera sobrevivamos.
En zonas de operaciones tales como Afganistán, hay que estar preparado para caer en la trampa y sufrir las consecuencias de activar un IED tras un mal paso. De lo contrario, no queda más remedio que cambiar de profesión, ya que desgraciadamente existe un alto riesgo de encontrarte con un IED.
En el vídeo siguiente puedes comprobar lo que es un claro ejemplo de lo que sucede tras pisar un IED. Este vídeo lo colgó el corresponsal de guerra Michael Yon en su web el día 10 de octubre de 2011, aunque a juzgar por las imágenes posiblemente date de una fecha anterior a julio de 2010, ya que desde entonces los soldados estadounidenses desplegados en Afganistán venían empleando uniformes con un patrón de camuflaje Multicam.
Comentarios recientes