¿Qué dicen realmente las estadísticas del FBI sobre los enfrentamientos armados? Por Claude Werner.

El FBI dice...Si es que ya lo decía yo,  ¡Dichosas estadísticas! Abiertas a la interpretación. Los números pueden aportar cierta información, pero hay que saber analizarlos, y entonces podremos obtener, por ejemplo, Algunos aspectos interesantes del Informe Anual de Descargas de Armas de Fuego de la Policía de Nueva York. Lo que no puede ser es que utilicemos el tópico “el FBI dice…”, y nos apoyemos en su informe LEOKA, para sacar conclusiones equivocadas, cuando ni siquiera llegamos a entender los números que recoge tal informe. Afortunadamente de vez en cuando llega alguien para sacarnos de nuestra ignorancia y explicarnos qué quieren decir realmente los números.

(Es una traducción de su original en inglés What Do FBI Statistics Really Say About “Gunfights”?, publicado en Personal Defense Network)

¿Qué dicen realmente las estadísticas del FBI sobre los enfrentamientos armados? No tanto como muchos se empeñan en hacernos creer. Constantemente escuchamos afirmaciones del tipo: “mira las estadísticas, tío, siempre son a 6 metros o menos, y casi siempre a 3 metros o menos”, o “en la vida real la mayoría de los enfrentamientos armados tienen lugar a una distancia entre cero y 1 metro”. Como fuente de tales opiniones se suelen citar varias instituciones, principalmente “el FBI”.

1 LEOKA-2012-homePues bien, basándose en la información facilitada por “el FBI” no se puede demostrar que ninguna de tales afirmaciones sea cierta. En realidad, los datos disponibles resultan mucho menos concluyentes de lo que muchos pretenden. Por consiguiente, se realiza una extrapolación exagerada sin fundamentos de los datos existentes.

Los datos a los que se hace referencia se recopilan y publican anualmente por el FBI como parte del informe Policías muertos y agredidos [Law Enforcement Officers Killed & Assaulted (LEOKA)], el cual está disponible para su descarga desde la página web del FBI. Se publica a finales de octubre de cada año y recoge los incidentes ocurridos durante el año anterior.

Puesto que acaba de hacerse público el informe LEOKA 2012, analicemos las aseveraciones que se derivan del mismo (ya se ha hecho público el informe LEOKA 2013). Desafortunadamente, el FBI no recoge información sobre la distancia de los enfrentamientos armados en las diligencias habituales que se remiten al programa de registro de delitos [Uniform Crime Reporting (UCR) Program]. Únicamente se recoge información sobre distancias, como datos adicionales a los de las diligencias habituales, en los casos en que se haya matado a algún policía. En el último informe LEOKA esta información se incluye en la Tabla 36, Distancia entre la víctima policía y el agresor [Distance Between Victim Officer and Offender], 2003-2012. Sin embargo, esta tabla recopila solo un reducidísimo número (44) de “enfrentamientos armados” en los que se haya visto implicado algún policía. La información obtenida sobre el número total de enfrentamientos armados con algún policía implicado (2.259) se recopila en la Tabla 70, Tipo de arma y porcentaje de heridos [Type of Weapon and Percent Injured], 2003-2012. No se incluyen distancias en dicha tabla.

2 LEOKA-2012-Table-36-distance1Incluso los datos de la Tabla 36 han de interpretarse cuidadosamente, porque la distancia indicada es aquella a la que realmente se mató al policía. Por ejemplo, un año anterior, un policía estatal [State Trooper] que regresaba a su casa, fue víctima de una emboscada. Le dispararon con un fusil desde el otro lado de la calle, a una distancia de 32 metros (35 yardas), y resultó herido de gravedad. Entonces su agresor se le acercó y lo ejecutó en el suelo con una pistola a corta distancia. Puesto que al policía lo mataron a una distancia casi de contacto, este caso se registró en el informe con una distancia entre 0 y 1’5 metros (5 pies). Pero en realidad el “combate” tuvo lugar a 32 metros (35 yardas).

3 LEOKA-2012-Table-70-assaulted-weaponsLa Tabla 70 incluye un interesante dato que arroja un baldazo de realidad sobre la aseveración de que la  mayoría de los enfrentamientos armados tienen lugar a una “distancia entre cero y un metro y medio (tres pies)”. De los policías implicados en esos 2.259 enfrentamientos armados, sólo el 9’8 % resultaron heridos. Sin embargo, el 13’2 % de los policías que fueron agredidos con un cuchillo u otro instrumento cortante resultaron heridos. Estadísticamente, resulta inverosímil que dentro de la misma zona de influencia un cuchillo resulte un 35 % más lesivo que un arma de fuego.

Durante los últimos diez años, la lesividad de las armas de fuego ha sido la menor de todos los tipos de armas:

Armas personales (manos, puños, pies, etc.) 28’5 %.

Otras armas peligrosas 23’8 %.

Cuchillos u otros instrumentos cortantes 12’7 %.

Armas de fuego 9’3 %.

Si la mayoría de los enfrentamientos armados con algún policía implicado tuvieran lugar a menos de 1 metro (3 pies), parece razonable pensar que la lesividad de las armas de fuego sería muy probablemente cercana al 100 %, en lugar del 9’3 %. Si tomamos estos datos para estimar en parte a qué distancia tienen lugar los enfrentamientos armados con algún policía implicado, parecen indicar que los enfrentamientos armados con algún policía implicado no tienen lugar a distancias de contacto. Lo más probable es que, en realidad, los enfrentamientos armados tengan lugar a distancias considerablemente más largas, a las cuales las populares técnicas del tiro dirigido [point-shooting] de disparar al tuntún empleadas por los delincuentes resultan bastante ineficaces.

4 LEOKA-2012-assaults-overview-highlightAl echar un vistazo al resumen de policías muertos en 2012 también se obtiene cierta información interesante. Cuarenta y cuatro (44) policías murieron por una agresión con armas de fuego, treinta y dos (32) con pistola. Sin embargo, únicamente siete (7) policías dispararon sus armas, y dos (2) policías más intentaron hacer uso de sus armas. Veinticuatro (24) de los policías muertos por una agresión con armas de fuego fueron a una distancia de menos de un metro y medio (5 pies) de sus agresores. Al combinar los datos sobre los policías que dispararon sus armas con los datos sobre la distancia a la que los policías fueron agredidos con armas de fuego, parece indicar que los policías tienden a ser asesinados en “tiroteos” [shooting], y no en “enfrentamientos armados” [gunfight].

5 LEOKA-2012-Table-27-weaponsUna afirmación más justificada basándose en las tablas 36 y 70 es que si un policía recibe un disparo de un agresor a una distancia de menos de un metro y medio (5 pies) la posibilidad de morir es alta. Probablemente no sean necesarias las capacidades de análisis y obtención de información del FBI y el programa de registro de delitos (UCR) para llegar a tal conclusión. El único estudio en el que se analizaron realmente las distancias de los enfrentamientos armados de una forma detallada y metódica fue el realizado por Richard Fairburn para la revista Police Marksman en los años 1990. La distancia media obtenida en aquel estudio fue de 13 metros (14 yardas).

Otra afirmación frecuente viene a decir algo así como que “las estadísticas indican que tres de cada cuatro enfrentamientos armados en los que muere un policía tienen lugar condiciones de poca luz”. Esas “estadísticas” son una falacia.

Los Sumarios de Policías Muertos a manos de delincuentes [Summaries of Officers Feloniously Killed] aportan mucha más información detallada. Los sumarios correspondientes al informe LEOKA 2011 proporcionan un horario muy específico de las agresiones:

Media 12:44.

(la media aritmética es el valor obtenido al sumar todos los datos y dividir el resultado entre el número total de datos)

Moda 11:00.

(la moda es el valor que tiene mayor frecuencia absoluta)

Mediana 13:20.

(la mediana es el valor que ocupa el lugar central de todos los datos cuando éstos están ordenados de menor a mayor)

De los 64 incidentes registrados en los Sumarios de 2011, sólo el 6 % tuvieron lugar entre las 2100 y las 0700 horas. De éstos, únicamente en un incidente habría tenido alguna relevancia en absoluto disponer de una linterna, e incluso en ese incidente es cuestionable. Por ejemplo, si un agresor utiliza el coche para arrollar a un policía a las 00:20 horas, resulta poco probable que una linterna ayude de algún modo a mejorar la situación. Esto no viene a decir que las linternas no resulten útiles. Sin embargo, si se van a utilizar ciertas estadísticas como argumento para una determinada aseveración, ha de contrastarse su veracidad, en lugar de decir que “las estadísticas indican que”.

El propósito de este artículo no consiste en negar que los enfrentamientos armados y tiroteos tengan lugar a corta distancia, sino que afirmar que lo dice “el FBI” resulta incorrecto. Las estadísticas pueden resultar de utilidad, pero se hace necesario comprender bien los métodos de obtención de datos y las interpretaciones de los mismos antes de que el producto final se convierta en inteligencia aplicable. Y se ha de determinar y contrastar que la fuente de las estadísticas para determinar que es auténtica y adecuada. Si vamos a utilizar los números como referencia para nuestro entrenamiento y nuestras decisiones, asegurémonos de que son los correctos.

Mochilas 5.11 RUSH
Claude Werner es El Profesor Táctico [The Tactical Professor]. Su experiencia combina una extensa carrera militar, formación en defensa personal y finanzas.  Este ecléctico trasfondo le proporciona una visión del equipo y las técnicas de defensa personal, más en sintonía con las necesidades de personas con estilos de vida típicos, que algunos sectores de esta industria.
Su experiencia incluye: Capitán retirado del Ejército de Tierra estadounidense, con 10 años de servicio en Operaciones Especiales; Director de Estudio de Mercado [Market Research Director] en tres empresas inmobiliarias; Director Nacional de Mercado Inmobiliario en una de las cuatro grandes empresas de contabilidad; Director de Competición [Match Director] del Campeonato de la Asociación Internacional de Pistola Defensiva [International Defensive Pistol Association (IDPA)] en el Estado de Georgia en los años 2000, 2001 y 2002; Coordinador de Zona de la IDPA para Georgia y Alabama; clasificación Master en la IDPA en las categorías Stock Service Revolver, Stock Service Pistol, Enhanced Service Pistol y Custom Defensive Pistol; numerosas victorias en competición con pistola; instructor certificado por la NRA en pistola, fusil y escopeta, protección personal en el hogar [Personal Protection In The Home], rechaza ser una víctima [Refuse To Be A Victim], y seguridad de las armas de fuego en el hogar [Home Firearms Safety]; antiguo instructor jefe en la prestigiosa Rogers Shooting School.

Acerca de Jorge Tierno Rey

Administrador del Blog.
Experto en nada. Experiencia cero. Ninja de teclado.

Esta entrada fue publicada en Material didáctico. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a ¿Qué dicen realmente las estadísticas del FBI sobre los enfrentamientos armados? Por Claude Werner.

  1. En primer lugar, lo que dice Claude no es que los datos del FBI no sean correctos, sino que las conclusiones que extraen algunos a partir de esos datos son incorrectas. No solo eso sino que además explica por qué. ¿Serías tú capaz de explicar en qué se equivoca el señor Werner?

    Por otra parte, para saber leer unos datos y sacar conclusiones creo que no hace falta ser o haber sido policía. Como si no hubiera policías con muchos años de experiencia en la calle que dicen auténticas estupideces.

  2. felix dijo:

    Viendo el currículum de Claude Werner, no me extraña que diga que no son correctas. NUNCA HA SIDO POLICÍA, Tiene estudios de “mercado inmobiliario”¿?¿?¿?? ¿quién es este para decir que lo del FBI es incorrecto?

  3. El problema no es tenerlas, que bienvenidas sean, sino interpretarlas erróneamente.

  4. ropa militar dijo:

    Si claro, pero mejor tener las estadísticas, que no tenerlas. cuando existen es porque algo de cierto tienen.

  5. Jesús* dijo:

    Desde luego las estadísticas existen, otra cosa es cómo se interpreten y cómo se quieran hacer ver.

    Creo que lo importante es saber qué pasa, qué nos afecta y entrenarnos para ser mejores en nuestro trabajo.

    Un saludo