Las mejores explicaciones sobre cómo mejorar el desenfunde de la mano del difunto gran maestro Ron Avery.

Ron Avery Talks the Science of the Draw StrokeSolo unos pocos consiguen explicar tanto en tan poco tiempo. A Cory, protagonista del vídeo ─ya desaparecido, tanto el vídeo como Cory─, le bastan 10 minutos en manos del difunto y gran Ron Avery para lograr reducir unas décimas de segundo su tiempo de desenfunde, entendiéndose como tal el tiempo que media entre el estímulo (normalmente marcado en nuestra instrucción y/o adiestramiento por la pitada de un cronómetro de tiro) y el primer disparo sobre la zona de impacto tras desenfundar la pistola (de nada sirve si el disparo no va al sitio). Y para lograr mejorar su tiempo de desenfunde lo único que Cory hace es seguir las indicaciones de Ron, que van brillantemente aderezadas por esos sólidos argumentos de los que únicamente dispone aquel que realmente se puede considerar maestro.

Curiosamente, parece que precisamente la eficacia en el desenfunde pasa por seguir la técnica más tradicional, que no obsoleta, en lugar de dejarse llevar por innovaciones «molonas» cuya eficacia queda en tela de juicio al observar los peores resultados. Esa mayor eficacia es la que determina la actualidad y vigencia de una determinada TTP.

Lamentablemente las explicaciones que proporcionaba Ron en el vídeo solo estaban disponibles en perfecto inglés y no en la lengua de Cervantes. Desgraciadamente han retirado el vídeo y ya no está disponible, pero ha vuelto a aparecer y esta vez no lo perderemos. Creemos que algo pasó con Cory, que lo pillaron mintiendo descaradamente sobre un hipotético pasado como militar y eso supuso su desaparición de las redes sociales. Las explicaciones por sí solas pueden ayudar en algo a hacerse una idea de cómo mejorar el desenfunde. Te dejamos otros vídeos relacionados también para que te hagas una mejor idea. Recuerda que YouTube te ofrece subtítulos autogenerados en español, que algo ayudan si no nos aclaramos con el inglés.

Todo versa sobre la «economía de esfuerzo» como base de la eficacia y/o eficiencia de una determinada TTP, en este caso el desenfunde. Ron deja en el aire la pregunta ¿qué importancia tiene una décima de segundo más o menos en el tiempo de desenfunde? para responder él mismo posteriormente.

Ron afirma que ese tiempo de desenfunde dependerá de la aplicación de la ley economía de esfuerzo, que a su vez viene condicionada por unos principios que determinan cómo alinear el cuerpo y movernos correctamente en busca del cumplimiento de dicha ley; a fin de cuentas el movimiento y energía empleados serán los factores que determinen esa economía de esfuerzo (cuanto menos movimiento y energía mejor). Muy sabiamente Ron indica que cada uno es diferente, y diferente será la aplicación por su parte de esa ley de economía de esfuerzo.

Asimismo, respondiendo a la pregunta anterior, explica que son pequeñas las cosas que van a llevarnos a mejorar nuestro tiempo de desenfunde, y que cualquier mejora en ese tiempo, por pequeña que sea, supone una gran ventaja en el caso de un enfrentamiento. Casi literalmente dice que media décima de segundo es mucho y una décima es un mundo cuando se trata del tiempo de desenfunde frente a una amenaza; esa ventaja será la que aproveches cuando te veas envuelto en un enfrentamiento y desearás recortar al máximo ese tiempo de desenfunde.

Por supuesto, Ron no permanece ajeno al estrés e incide en que actualmente entendemos el estrés y cómo nos afecta, pero también podemos arreglárnoslas con él, e incluso podemos sacarle provecho.

Antes de empezar sus explicaciones para tratar de mejorar el tiempo de desenfunde de Cory simplemente realizando movimientos de forma más eficiente, le pide a este que realice unos cuantos intentos para evaluar su tiempo de desenfunde, fijando como objetivo reducir ese tiempo a menos de 1 segundo.

Los primeros intentos de Cory marcan 1,36 y 1,43 segundos. A la vista de los resultados las preguntas que Ron le lanza son si puede hacerlo en menos de 1 segundo y cómo reducir el tiempo. La respuesta es sencillamente intentar hacerlo más rápido, pero con ello Cory no hace más que precipitarse y errar la zona de impacto al intentar hacerlo demasiado rápido, de forma que presiona el disparador antes de alinear los elementos de puntería. Ron diagnostica que la velocidad supone un problema para el procesamiento de lo físico (movimiento) y lo visual (puntería) y plantea como posible solución trabajar sobre aquellos movimientos que podemos hacer realmente rápido, ayudando así a ese procesamiento y llegar a ser más conscientes de lo que sucede en el momento del desenfunde. Pero antes de hacerle una serie de recomendaciones, Ron le explica a Cory que no pretende ser él quien cambie completamente su forma de desenfundar, sino que será él mismo quien probablemente así lo haga tras cambiar de opinión en base a los argumentos que va a aportarle.

A modo de anécdota, en la secuencia de vídeo se hace referencia a que es el mismísimo Travis Haley el que se encuentra detrás de la cámara. El motivo de la presencia de Travis Haley durante la grabación de este vídeo no es otro más que el fruto de la alianza entre Ron y Travis, a través de su empresa Haley Strategic Partners, para impartir formación en el arte del combate con armas de fuego.

Y comienzan las explicaciones de Ron para mejorar ese desenfunde de Cory. Nada del otro mundo. Ron le pide a Cory que lleve la pistola al blanco, es decir, que adopte su posición de tiro habitual apuntando a la zona de impacto. Desde esta posición le dice que lleve el arma a su funda, pero sin modificar el ángulo de la muñeca, es decir, que no mueva la muñeca de la mano fuerte. Acto seguido, le pide que deshaga este movimiento, es decir, que lleve el arma desde la funda hasta la posición de tiro reproduciendo los mismos movimientos que cuando la llevó desde la posición de tiro hasta la funda.

La idea es buscar el modo de llevar la pistola desde la funda hasta la posición de tiro directamente en un solo movimiento, aplicando así la ley economía de esfuerzo. Cory, y muchos otros, primero lleva el arma arriba desde la funda hasta el pecho y luego la lanza hacia fuera, hacia el blanco, lo que parecen más dos movimientos de una coreografía que no un movimiento único donde predomina la economía de esfuerzo.

Uno de esos pequeños detalles que mejoran el desenfunde empieza con el arma en la propia funda. Tal y como le explica Ron a Cory, al extraer la pistola de su funda hazlo arrastrándola hacia adelante, empujando el punto de mira hacia el frente contra el interior de la funda pistolera, hasta que notes cómo salta hacia adelante la boca de fuego en cuanto esta rebasa el borde de la funda. Eso es todo lo que es necesario y suficiente llevar el arma hacia arriba para extraerla de su funda (desenfundar) y no llevarla más arriba supone aplicar la ley economía de esfuerzo y, por tanto, mejorar el desenfunde.

Tras practicar un poco ese arrastre del arma dentro de la funda en el momento de desenfundar, Ron le explica a Cory la diferencia entre sacar el arma del pecho y lanzarla hacia el blanco (como el que lanza un dardo a una diana) o levantarla directa y suavemente hasta apuntar al blanco. En el segundo caso, al extraer el arma de su funda y llevarla al frente simplemente levantándola, se ejerce la fuerza justa solo para contrarrestar la fuerza de la gravedad, lo que supone menos esfuerzo que en el primer caso, al lanzar el arma hacia el frente desde el pecho. Asimismo, en ese segundo caso la pistola describe un recorrido que supone menor esfuerzo y menor distancia desde la funda hasta apuntar al blanco.

Al mismo tiempo que Ron le dice a Cory que lo practique en seco unas cuantas veces, va realizando algunas apreciaciones complementarias. Primero le indica que realice el movimiento desde la posición de tiro hasta la funda, para a continuación deshacer el movimiento empezando desde la funda hasta la posición de tiro. Según aprecia Ron, se trata de mover los brazos con naturalidad, sin llevarse el arma cerca del pecho, sino que se recogen los brazos y que sean ellos los que marquen el recorrido más natural hasta llegar a separarse las manos donde corresponda. De esta forma, los brazos y manos pasan por una posición intermedia antes que el arma llegue a la funda, que coincide más o menos con la posición que adoptan manos y abrazos cuando aplaudimos normalmente, ni muy arriba hacia el pecho ni muy abajo hacia la cadera. No es más que continuar aplicando la ley economía de esfuerzo, cuyo subproducto es la economía de movimiento.

Llegados a este punto, Ron le dice a Cory que quiere que descubra por sí mismo cómo desenfundar mejor, trabajando en esos aspectos que le ha explicado, para que en base a los mismos, descubra una nueva forma propia de desenfundar con la que se sienta capaz de conseguir el objetivo de bajar de 1 segundo su tiempo de desenfunde. Antes de practicar, le insiste que recuerde esa posición intermedia de manos y brazos como si fuera a dar palmas.

Puestos a practicar todas estas cosas, Ron introduce una nueva puntualización respecto a la energía con la que realizar el desenfunde. Si se aplica demasiada energía al llevar el arma al blanco, esta va a rebotar al alcanzar su posición final, lo que repercutirá negativamente al realizar la puntería. Ese es otro de los motivos por los que no se lanza el arma hacia el blanco desde el pecho, como con los dardos, sino que se levanta el arma del mismo modo que si levantáramos el dedo para apuntar a alguien, como si fuéramos a tocar el blanco con el dedo. La propia fuerza de la gravedad es la que detiene el movimiento ascendente del arma, sin introducir sacudidas en la boca de fuego, como se haría en el caso de tener que detener el movimiento realizando cualquier fuerza. Se trata una vez más de la ley economía de esfuerzo, es decir, evitar cualquier esfuerzo innecesario.

Puesto que el tiempo de desenfunde implica un primer disparo sobre la zona de impacto, no se puede olvidar la cuestión de la presión sobre el disparador, la cual, como apunta Ron, se realiza inmediatamente en cuanto el dedo índice, que viaja estirado a lo largo del armazón de la pistola, alcanza la altura del blanco y el arma apunta al blanco.

Siguiendo todas estas indicaciones de Ron, y tras practicar solo unas cuantas veces en seco, Cory se lanza a probar suerte y a la tercera va la vencida: 1,08, 1,13 y 1,00 segundos de tiempo de desenfunde con un impacto certero en el negro.

No podíamos decirte demasiado en el momento de escribir este artículo respecto a los resultados fruto de aplicar las pautas que Ron marca en este vídeo, aunque ya entonces todo parecía indicar que conseguíamos cierta mejoría bajando algo más de un par de décimas de segundo nuestro abultado tiempo de desenfunde, que estaba en más de 2 segundos (zona de impacto sobre un círculo de 20cm de diámetro a 10m y con funda Safariland 6304 con SLS y ALS). Continuamos practicando en seco regularmente, con alguna prueba con fuego real en el campo de tiro. Así conseguimos bajar de 2 segundos, cuando anteriormente a lo menos que llegábamos era a 2,1 segundos.

Pistola Walther PDP Compact 4″ en funda pistolera Safariland 578 GLS sobre copia china del soporte Modular Holster Adaptor de True North Concepts.

Eso fue en mayo de 2013. En julio de 2020 intentamos dejarlo en 1,7 segundos, pero con una funda Safariland solo con ALS. No fue mal y lo siguiente era intentar bajar de 1,5 segundos. Ahora ya, en mayo de 2023, estamos intentando bajar de 1 segundo, pero cambiando a una funda Safariland 578 GLS y una pistola Walther PDP Compact 4″. Se trata de un objetivo bastante ambicioso, aunque factible. De hecho, estamos ahí, pero no de forma consistente. ¡Siempre se puede! ¡Solo es cuestión de práctica en seco!


Ron Avery fue el presidente y director de la escuela de tiro con armas de fuego The Practical Shooting Academy. Empezó su entrenamiento con las armas de fuego a los 5 años con su padre y no ha cesado desde entonces. Ron fue tanto Ayudante del Sheriff como Oficial de Policía en el ámbito rural y municipal, desde el frío ártico de Alaska hasta las llanuras y montañas de Colorado. A lo largo de su carrera como policía realizó numerosos cursos de adiestramiento con armas de fuego y sobre tácticas defensivas entre los que se incluye el curso de policía instructor de la NRA, como mejor alumno del mismo, además de los cursos 250 y 499 de la Gunsite Academy y los de Thunder Ranch, además del adiestramiento como SWAT y otros cursos. os últimos 30 años se ha mantenido entre los mejores del mundo, habiendo ganado múltiples títulos. Gracias a su bagaje como tirador e instructor Ron ha desarrollado avanzados programas, metodologías y técnicas de entrenamiento con armas de fuego. Se pasó más de 35 años formando policías, militares y civiles en el tiro con fusil, pistola y escopeta, además de tácticas defensivas.

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