
La Operación Alas Rojas [Red Wings], el 28 de junio de 2005, pasó a la historia por el fatídico desenlace que supuso el fallecimiento de 3 de sus 4 integrantes, convirtiéndose Marcus Luttrell en «el único superviviente» [Lone Survivor].
Primero conocimos la historia de boca del único superviviente, Marcus Luttrell, y pudimos leerla en el libro «Lone Survivor. The Incredible True Story of Navy SEALs under Siege. Marcus Luttrell with Patrick Robinson» (no disponible en español, al menos todavía). Después llegó la película El Único Superviviente, que pudimos ver en los cines el 1 de enero de 2014.



El 22 de octubre, Kevin Vickers, Sargento de Armas del Parlamento canadiense, abatió a un cobarde que después de haber asesinado a tiros al desarmado Nathan Cirillo, cabo de la guardia de honores, mientras éste guardaba su puesto, se dirigió al Parlamento con el obvio deseo de asesinar a más víctimas desarmadas. En lugar de ello, fue abordado y abatido por el Sargento de Armas Vickers, y falleció en el acto.

Hace ya tiempo que hablamos de este retorcido engendro, en el artículo 
Controversia y técnicas de tiro vienen de la mano. Siempre que una nueva técnica es introducida o que una técnica poco ortodoxa se extiende ampliamente (sin que importe cuánto tiempo se lleve utilizando), habrá una gran cantidad de instructores, tiradores y espectadores repicando sobre la inutilidad o estupidez de la misma. Recientemente, la técnica que se ha encontrado en el punto de mira es la que popularmente se refieren como «arma a la sien» (traducción no literal del inglés «temple index»).
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