«Habilidades motoras finas y gruesas». Mike Pannone. 20 de abril de 2013.

Análisis del debate habilidades motoras finas versus gruesas

Cualquiera que desee perfeccionar y mejorar en su oficio elegido tiene que seguir este simple proceso lógico de pensamiento crítico: establecer un resultado final deseado y, entonces, saber qué haces, por qué lo haces, cómo funciona, dónde están los típicos fallos y por qué resulta la mejor solución. Acto seguido, podrás defenderlo frente a soluciones o técnicas competidoras cuando sea cuestionado. Eso resulta imposible cuando se utilizan términos indefinidos o mal definidos.

Frecuentemente algunos instructores apelarán al argumento «habilidad motora fina versus compleja» para justificar o invalidar una técnica sin siquiera definir los términos. La verdad sea dicha que muchos ni siquiera saben qué quiere decir cada término. Las siguientes definiciones debieran iluminar dónde estos términos se han utilizado erróneamente y cuándo se aplican correctamente.

Dado que en ocasiones las habilidades motoras utilizadas para manejar armas no pueden situarse específicamente en uno u otro lado de la definición, con frecuencia se asume que todas estas habilidades son funciones motoras finas (piensa en ejercer lentamente presión sobre el disparador en un disparo de precisión frente a ejercer rápidamente presión sobre el disparador en una serie rápida de disparos a corta distancia como una acción que requiere ambas habilidades motoras). Dos ejemplos perfectos de habilidades motoras gruesas que se describen erróneamente como habilidades motoras finas son liberar el cierre mediante la retenida del cierre en un fusil tipo Stoner y liberar la corredera mediante la retenida de la corredera en una pistola. Ninguna de estas dos acciones implica «un uso refinado de los pequeños músculos que controlan la mano, los dedos y el pulgar». De hecho ambas acciones consisten o bien en el uso de la muñeca bloqueada, el pulgar extendido y el brazo entero en el caso de la retenida del cierre de un fusil tipo M4 o bien en la contracción total de la mano, si tiene un tamaño adecuado, o el uso del pulgar de la mano de apoyo para liberar la retenida de la corredera en el caso de una pistola. Ambas acciones ejecutadas correctamente sitúan la mano en un punto fijo sobre el arma como una manera de dirigir rápidamente y de forma precisa la mano y pulgar activos hasta la ubicación necesaria (puntos de referencia táctiles). Los puntos de referencia táctiles son el brocal del cargador en un fusil tipo M4 o un empuñe correcto en una pistola, tanto al utilizar el pulgar de la mano de apoyo como al utilizar el pulgar de la mano dominante.

¿Cómo podría un tirador actuar eficazmente sobre el disparador o la retenida del cargador en una pistola o un fusil pero no ser capaz de actuar sobre la retenida de la corredera o del cierre?

  • «El término habilidades motoras gruesas se refiere a las habilidades normalmente adquiridas durante la infancia y niñez temprana como parte del desarrollo motriz de un niño. Para cuando alcanzan los dos años de edad casi todos los niños pueden mantenerse de pie, caminar y correr, subir escaleras, etc. Estas habilidades se refuerzan, mejoran y controlan mejor a lo largo de la niñez temprana y continúan perfeccionándose durante la mayor parte de los años de desarrollo del individuo hasta la edad adulta. Estos movimientos gruesos proceden de grupos musculares grandes y del movimiento del cuerpo entero».
  • «Las habilidades motoras finas se pueden definir como la coordinación de movimientos de músculos pequeños que se produce, por ejemplo, en los dedos, normalmente en coordinación con los ojos. Aplicado a las habilidades motoras de las manos (y los dedos) se utiliza habitualmente el término desteridad [dexterity]. Las habilidades que implican el uso de las manos se desarrollan con el tiempo, empezando por gestos primitivos tales como agarrar objetos hasta llegar a realizar acciones de mayor precisión que suponen una precisa coordinación mano-ojo. Las habilidades motoras finas son aquellas que implican un uso refinado de los pequeños músculos que controlan la mano, los dedos y el pulgar. El desarrollo de estas habilidades permite al individuo ser capaz de realizar tareas tales como escribir, dibujar o abotonar».

Los términos utilizados para formular una discusión, y las definiciones de esos términos, han de ser correctos, o todas las aseveraciones subsiguientes serán incorrectas. Habilidad y conocimiento rara vez existen aisladamente una de la otra.

Has leído el 40% de este artículo

Este artículo requiere registro gratuito

Solo te pedimos un email para mantenerte informado ─no vamos a enviarte chorradas─. Regístrate en unos segundos y sigue leyendo.