Guantes tácticos Eska Vader, protección frente a cortes, golpes y rozaduras.

No te vamos a repetir por qué necesitas unos buenos guantes para trabajar, con un arma o sin ella, pero te hacemos un resumen rápido. Manos solo tienes dos, que utilizas para todo, así que si sufren cualquier percance lo vas a notar y mucho, en cualquier cometido. Por lo tanto, no está de más protegerlas con unos guantes específicos para el trabajo «táctico», el «policial», o el que sea, y no con cualquier guante de trabajo que pilles en Leroy Merlin.

No es difícil encontrar unos guantes que entren dentro de la clasificación de «tácticos», o «policiales». Lo difícil es encontrar unos guantes que hagan tres cosas a la vez y bien: que protejan las manos de verdad frente a cortes ─que no es lo mismo que frente a pinchazos─, que también protejan el dorso de las manos frente a golpes y rozaduras y que además permitan utilizar el móvil así como otras herramientas de trabajo como la propia pistola ─para eso es necesario no perder totalmente la sensibilidad en los dedos, especialmente el del disparador─. Por si todo eso fuera poco, vamos a pedirles además que no cuesten un ojo de la cara. Teniendo todo eso en cuenta nos encontramos los guantes Eska Vader como un buen ejemplo.

Eska, una marca austríaca que lleva desde 1912 haciendo guantes

Antes de hablar de la criatura, veamos quién es su padre. Eska es una marca austríaca fundada en 1912 por Josef Eska ─de ahí el nombre de la marca─ que ha ido pasando de generación en generación hasta hoy, que va por la cuarta generación en manos de Paul Loos. La marca tiene un amplio catalogo que comprende del orden de 1.500 modelos y fabrica entre 400.000 y 500.000 pares de guantes al año, de los que aproximadamente la mitad son guantes para policías y militares. Su lema no hace más que confirmar su cometido: «Glove Revolution since 1912» [revolución en guantes desde 1912].

La marca Eska tiene una extensa reputación vistiendo las manos de policías y gendarmes franceses ─que incluso hicieron un pedido importante con motivo del G7 de Biarritz en 2019─, tiene un acuerdo marco con la Bundeswehr para facilitarles guantes de invierno a sus tiradores (vigente de 2023 a 2027) y suministra también al Ejército austríaco guantes de piloto, alpinos y para dotaciones de carro. El propio Vader se presentó en la feria Enforce Tac 2024 de Núremberg junto a los modelos Titan y Spartacus. Así que policías y militares de media Europa no pueden estar equivocados si tienen como denominador común el usar guantes Eskar, aunque no es garantía de nada por sí solo, pero ayuda, y raro sería que fuera casualidad.

 

Cómo son los guantes Eska Vader

Los guantes Eska Vader son unos guantes tácticos funcionales resistentes a los cortes ─que no anticorte─, pensados para soldados, unidades especiales, policías y tiradores que quieren protección sin perder tacto. Eska lo define como «una combinación altamente optimizada de precisión y protección».

El dorso es de spandex [poliéster], elástico, que ciñe el guante a la mano para evitar que queden pliegues. La palma es de amara de tacto suave, con tecnología táctil en toda la superficie para poder utilizar la pantalla de cualquier dispositivo con todos los dedos y los pulgares ─no solo con la yema del índice, como en muchos otros guantes─. El forro interior resistente al corte combina para-aramida, poliéster y fibra de vidrio. El dorso lleva un protector 3D flexible ─por llamarlo de alguna manera─ certificado según la norma de impacto de guantes de moto, que se desplaza sobre las articulaciones al cerrar la mano sin acartonarla.

Suma a eso un relieve impreso de silicona en la palma para mejorar el agarre, un pliegue en el dedo índice para presionar el disparador con un tacto seguro, protección del pulso en la palma, refuerzo en las yemas, un puño corto y ceñido con velcro que además integra protección de corte, y un ojal para emparejar los guantes o colgarlos con un mosquetón. Están disponibles en colores negro, verde oliva, marrón coyote y gris piedra-, en tallas de la 6 a la 12.

 

Certificaciones de resistencia

En cuanto a protección, en la etiqueta de los guantes Eska Vader se puede leer EN 388:2016 encima de un pictograma y «3 4 3 2 C P» debajo del mismo, y EN 407:2020 encima de otro pictograma y «X 1 X X X X» debajo del mismo. Esas letras y números no son algo aleatorio ni caprichoso, sino las certificaciones de resistencia de los guantes Eska Vader en base a dos estándares, como te explicamos a continuación.

El estándar EN 388:2016 determina la resistencia mecánica de los guantes. De izquierda a derecha, el primer dígito, 3, es la resistencia a la abrasión, en una escala de 0 a 4. Un nivel 3 significa que el material aguanta 2.000 ciclos de lijado antes de perforarse (el nivel 4 exige 8.000).

El segundo, 4, es la resistencia al corte por hoja en el ensayo coup, en una escala de 0 a 5, donde un nivel 4 equivale a un índice de 10. Un índice 10 significa que el material del guante es capaz de resistir 10 veces más ciclos de corte que un tejido de algodón estándar utilizado como referencia durante la prueba. Hay un matiz a tener en cuenta con ese dato. Cuando el forro lleva fibra de vidrio o aramida, la hoja circular del ensayo se desafila durante la propia prueba, de modo que el ensayo coup deja de ser fiable y hay que hacerle más caso a la otra prueba de corte que contempla el estándar, la letra en quinta posición.

El tercero, 3, es la resistencia al desgarro, en una escala de 0 a 4, siendo un nivel 3 un valor de 50N.

El cuarto, 2, es la resistencia al pinchazo, en una escala de 0 a 4, donde un nivel 2 son 60N. Con este dato hay que tener en cuenta que el punzón del ensayo que contempla el estándar EN 388 es romo, de unos 4,5mm de diámetro, con la punta redondeada ─tiene la forma de la punta de un bolígrafo, no de una aguja─. Por tanto, ese 2 indica lo que el guante aguanta frente a un objeto romo, no frente a una aguja o una espina fina.

La quinta posición, la letra C, es la resistencia al corte según el ensayo TDM (ISO 13997), que es la referencia a tener en cuenta para comparar guantes resistentes a los cortes. La escala va de la A a la F. Una C significa que hacen falta 10N de fuerza sobre una hoja recta y nueva para llegar a cortar el material (la A son 2N y la F 30N). Ese dato no nos dice mucho, pero significa que los guantes Eska Vader ofrecen un buen nivel de protección frente a cortes sin perder mucho tacto.

La sexta posición, la letra P, es la protección frente a golpes, ensayada según el estándar EN 13594. Quiere decir que la protección del dorso, ante un golpe de 5 julios, transmite de media menos de 7kN a la mano. La P se refiere al dorso y los nudillos, que los dedos no llevan protección frente a golpes.

Por su parte, el estándar EN 407:2020 determina la resistencia al fuego y al calor. Como cabe esperar, los guantes Eska Vader no destacan en este aspecto porque no se diseñaron pensando en eso. Las seis posiciones indican la protección frente a la llama, el calor de contacto, el calor convectivo, el calor radiante, las salpicaduras pequeñas de metal fundido y las grandes cantidades de metal fundido. La X significa «no ensayado», que no es lo mismo que fallar la prueba. Para los guantes Eska Vader únicamente se indica la protección frente al calor de contacto, con un nivel 1. Quiere decir que aguanta el contacto con una superficie a 100°C durante al menos 15 segundos sin que el interior suba más de 10°C. Se trata de una protección térmica modesta, para un contacto breve y accidental, que no permite agarrar cosas calientes. Tiene sentido porque se trata de unos guantes tácticos y no de soldador o los que podría necesitar el que se encarga de la apertura de brecha.

Lo importante de estos valores es que son fruto ensayos idénticos según los estándares correspondientes para todos los guantes del mercado. De esta forma se pueden comparar diferentes guantes en igual de condiciones, que es donde está la gracia para saber qué guantes ofrecen mayor protección frente a qué agresiones externas. Las pruebas caseras quedan muy bien en un vídeo para Instagram, pero carecen de rigor y sin un control comparativo frente a guantes similares no demuestran gran cosa ─como mucho, que un cúter corta más un guante que otro, sin saber por qué, ni cuánto, ni frente a qué─. Así que nosotros no hemos perdido el tiempo con pruebas caseras con cuchillo y plastilina dentro ─hacer una prueba con la mano es de gilipollas─, y nos hemos centrado en leer la etiqueta y lo que significa cada dígito, que es lo único que permite comparar guantes y sacar conclusiones serias.

 

Composición del tejido de los guantes Eska Vader

El forro resistente al corte de los guantes Eska Vader combina tres materiales. La para-aramida, la familia del Kevlar y el Twaron, es una poliamida aromática de alta tenacidad que cuesta seccionar y que además aguanta bien el calor. El poliéster aporta comodidad y mantiene la forma. Y la fibra de vidrio, rígida y dura, es la que sube el nivel de resistencia al corte porque embota y frena la hoja, aunque es frágil a la flexión, por lo que se combina con la aramida para que ambas se complementen.

Dicho esto, hay que tener en cuenta que no es lo mismo la resistencia al corte que al pinchazo, son dos cosas físicas distintas. Cortar es deslizar un filo y pinchar es clavar una punta. Un tejido resistente al corte, por muy alta que sea su resistencia al corte, deja pasar las puntas finas ─una aguja, una espina, un clavo fino─ porque la punta separa los hilos sin llegar a vencer su resistencia. Por eso un guante con un nivel excelente de resistencia al corte puede no protegerte nada frente a una aguja hipodérmica. La resistencia a agujas se mide con otra norma (ASTM F2878) y exige tejidos mucho más densos. Los guantes Eska Vader resisten el corte, no el pinchazo por agujas. No hay guantes tácticos relativamente finos resistentes a pinchazos.

 

Relación calidad-precio

Una cosa es la protección que ofrecen unos guantes y otra es lo que cuesta en euros. Obviamente, la protección no tiene precio, metafóricamente. Lo bueno es que los guantes Eska Vader tienen un precio de venta al público recomendado de 49,90€ ─aunque igual de oferta puedes encontrarse incluso más baratos─. En España el distribuidor en exclusiva es Saborit International.

¿Y ese precio es caro o barato respecto a la protección que ofrecen? Eso es algo relativo que tiene depende de otros guantes similares, así que vamos a comparar. Los guantes PIG FDT Alpha [Patrol Incident Gear], que son casi una religión entre tiradores, cuestan alrededor de 48-49€. Son buenos guantes, pero no ofrecen protección frente a cortes, ni protección dura en los nudillos, solo un acolchado blando que la propia marca considera consumible. Los guantes Mechanix M-Pact oscilan entre 42€ y 55€ y ofrecen protección frente a golpes, pero no frente a cortes. Los guantes Mechanix Specialty 0.5mm (22-34€) y los Helikon Range Tactical (27-37€) son guantes de tiro finos y muy táctiles, pero sin protección frente a cortes o golpes. Los Oakley Factory Pilot rondan los 45-60€ y llevan una protección en los nudillos de fibra de carbono muy resultona, pero tampoco ofrecen protección frente a cortes. Los Outdoor Research Ironsight II (unos 48€) son una delicia de tacto, pero tampoco ofrecen protección frente a cortes. Entre los pocos guantes tácticos comparables a los Eska Vader en cuanto a protección frente a cortes son los 5.11 Tac-CR y similares, a un precio parecido, pero normalmente protección dura en los nudillos.

¿Ves por dónde van los tiros? En la franja de los 50€, los guantes Eska Vader son de los poquísimos guantes tácticos que reúnen las tres cosas a la vez: protección frente a los cortes certificada de verdad ─no solo frente a rozaduras─, protección frente a golpes certificada en el dorso y palma táctil completa para usar pantallas y manejar el arma. No es que sean los mejores guantes en cada aspecto por separado, que hay guantes con más protección frente a cortes, que protegen más los nudillos, o que son más finos con mejor tacto. Sin embargo, combinar las tres cosas en unos mismos guantes, a este precio, no es nada fácil de encontrar. Ahí está la gracia y la excelente relación calidad-precio-funcionalidad de los guantes Eska Vader.

 

Funcionalidad

Lo que más se agradece al ponerse los guantes es el tacto. Se sienten gruesos, pero se mantiene el suficiente tacto como para recoger vainas del suelo, por ejemplo, que no es posible con guantes más gruesos. La palma de amara táctil funciona de verdad con el móvil, con todos los dedos, y el pliegue del índice hace que el dedo del disparador no quede acartonado, que es justo lo que necesitas para notar el disparador. El relieve impreso de silicona agarra bien y la empuñadura no resbala. El dorso elástico y el protector que se mueve con la mano no estorban, y el puño corto con velcro se ciñe a la muñeca sin que sobre mucha tela.

La pega es precisamente aquello de lo que no protegen estos guantes, es decir, los pinchazos. Con astillas igual no lo notas, pero si se trata de una espina fina sí que se acaba colando entre el tejido elástico del dorso si no se queda clavada en las protecciones duras. No es ningún drama, sino lo que cabe esperar de un dorso elástico y táctil, que no es una placa blindada. Estos guantes tampoco protegen frente a un cuchillo de sierra con mucha presión, que llega al límite de estos guantes, como el de casi cualquiera. Las certificaciones son las que determinan lo que resiste. Los guantes Eska Vader son unos guantes tácticos con muy buena resistencia al corte, pero no son unas manoplas capaces de parar un cuchillo.

Si buscas unos guantes tácticos que te protejan frente a cortes de verdad, que lleven protección en los nudillos y con los que puedas usar el móvil y presionar el disparador sin perder mucha sensibilidad, todo por unos 50€, los guantes Eska Vader son de las opciones más redondas que vas a encontrar con esa relación calidad-precio-funcionalidad. Las manos, como los ojos, solo tienes dos, y tampoco las venden sueltas.

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