Tiro Predictivo frente a Tiro Reactivo. Por Steve Tarani.

Muy posiblemente al leer «tiro reactivo» estés pensando en otra cosa, más relacionado con los blancos a los que se dispara, u otra cuestión, que nada tiene que ver con el fondo de este asunto. Cada vez más se escucha hablar del tiro predictivo frente al tiro reactivo, y del ejercicio de tiro de «dobles» como práctica ideal del tiro predictivo. Así que, por petición popular, te traemos un estupendo artículo que creemos que explica detalladamente en qué consiste el tiro predictivo y el tiro reactivo, así como los beneficios que aporta cada uno.

Como explica el propio artículo, a medida que vayas adquiriendo cierto nivel de tiro entenderás mucho mejor esta cuestión. Algo muy interesante es que esto se puede trasladar también al plano del tiro virtual, como una forma fantástica de practicar sin salir de casa y sin grandes inversiones en tiempo y dinero, gracias a sistemas como el simulador de tiro virtual Ace, que ya estás tardando en tener en casa si quieres aprovechar todas sus ventajas. De esta forma, el aprendizaje del tiro predictivo se agiliza considerablemente por la eficiencia que proporciona este sistema.

 


 

Tiro Predictivo frente a Tiro Reactivo.

En lugar de esperar a que los elementos de puntería vuelvan a estar perfectamente alineados, saber cuándo lo estarán y disparar según esa información aumentará tu velocidad y eficiencia.

Por Steve Tarani. 7 de agosto de 2023.

La mayoría de tiradores creen que el proceso del tiro consiste simplemente apuntar y presionar el disparador. ¿Y si supieras que puede haber un aditivo de alto octanaje para ese proceso? ¿Por qué el tiro reactivo frente al tiro predictivo es un tema candente entre tiradores de alto rendimiento? ¿Cómo puede eso contribuir a tu habilidad general en el tiro y mejorar tu rendimiento?

En pocas palabras, el tiro reactivo es reaccionar ante la posición de los elementos de puntería o la boca de fuego, por ejemplo, durante el retroceso. El tiro predictivo, por otra parte, es saber dónde crees que va a estar la boca de fuego según una «conducta predictiva consistente» [consistent predictive behavior] (término acuñado por el tirador profesional Ben Stoeger).

Para comprobar este concepto utilizando un fusil o una pistola, la próxima vez que vayas al campo o galería de tiro, pon un blanco a entre 15 y 20 metros de distancia. Apuntando al centro de masas del torso (zona A) de ese blanco, realiza cinco disparos consecutivos a una cadencia de fuego cómoda que garantice que todos los impactos vayan exactamente donde los quieres y recuerda cómo parece y se siente ese proceso del tiro.

Casi seguro que disparaste esos cinco cartuchos de forma reactiva. En otras palabras, alineaste los elementos de puntería, disparaste, observaste cómo los elementos de puntería volvían a estar sobre el punto de puntería (PdP) y cuando estaban sobre el lugar previsto volviste a presionar el disparador. El proceso del tiro, dividido en partes, consiste en realizar un disparo, esperar a que los elementos de puntería vuelvan a estar sobre el blanco y entonces verificar su alineación (confirmación visual) antes de volver a presionar el disparador.

Prepara el mismo ejercicio de tiro y esta vez no esperar a tener confirmación visual después de disparar. El movimiento de los elementos de puntería tiene que seguir una trayectoria vertical perfecta, de abajo a arriba, con el retroceso de cada disparo. En cuanto veas que los elementos de puntería se mueven o, aun más importante, notas que la boca de fuego vuelve a bajar (desde la posición más alta), empieza a presionar el disparador antes que los elementos de puntería vuelvan a estar sobre el PdP. Aunque los elementos de puntería se encuentren en proceso de recuperar su punto inicial de alineación respecto al PdP original, para cuando termines de presionar el disparador , todo estará perfectamente sincronizado. Todo esto, si se ejecuta por una sensación anticipatoria, con una ejecución eficiente de la mecánica y una sincronización perfecta del disparo, es un ejemplo de tiro predictivo.

Hace muchos años, a principios de la década de 1990, el difunto tirador profesional Mike Voigt enseñaba a sus alumnos a «estar allí antes», es decir, a conocer tan bien las paradas de su movimiento de desenfunde o los puntos del recorrido de transición (incluido el recorrido por exceso o por defecto) o la recuperación del retroceso (el camino arriba y abajo) que pudieras ponerte mentalmente allí tú mismo antes que el arma de fuego se moviera a la posición física prevista. Una buena demostración de lo que Voigt enseñaba se puede ilustrar con un ejemplo del movimiento de desenfunde de una pistola.

Mientras que el tiro reactivo requiere el enfoque visual sobre los elementos de puntería, el tiro predictivo implica sentir el retroceso del arma y prever cuándo volverán a estar sobre el blanco los elementos de puntería.

Pon un blanco a 10 metros por lo menos con una zona A claramente definida. Empezando desde la funda, saca la pistola con un buen empuñe y alinea los elemento de puntería con una imagen perfecta de los elementos de puntería superpuesta en la zona A. Cuando hayas confirmado visualmente esta imagen de los elementos de puntería, entonces puedes presionar el disparador. En cambio, si en el proceso de adquirir un buen empuñe notas que estás sobre el blanco antes de tener confirmación visual, entonces puedes empezar a presionar el disparador porque notas que ya estás allí. Llegado a este punto, has desarrollado tal habilidad que una fracción de segundo antes puedes predecir que los elementos de puntería estarán perfectamente alineados al terminar de presionar el disparador al final del movimiento de desenfunde. Por supuesto, no has violado ninguna norma fundamental de seguridad. Sin embargo, te has ahorrado unas centésimas, si no décimas, de segundo preciosas al disparar predictivamente.

Por un blanco metálico en la línea de 25 metros. Apunta al metal y, aplicando un buen empuñe y un buen control del retroceso, realiza cinco disparos consecutivos sin fallar utilizando el tiro predictivo. Cuando termines, apunta el número de impactos (con algo de suerte cinco) y vuelve a realizar el mismo ejercicio, pero ahora utiliza el tiro reactivo. Compara la diferencia entre los dos métodos ─predictivo frente a reactivo─. En cuanto puedas apreciar y notar claramente la diferencia, te darás cuenta del valor de entrenar el tiro predictivo.

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