
No es nada nuevo que se escape a lo ya sabido, pero refuerza la idea el hecho de contar con un estudio de este tipo, que no viene más que a constatar que el entrenamiento de fuerza contra fuerza, con algún tipo de munición marcadora, es el siguiente paso (correr) una vez se superan los pasos anteriores (gatear, andar). Desgraciadamente hay quien se lanza con ese nivel sin alcanzar previamente un mínimo, lo que no les permite sacar ningún tipo de provecho. El que no es capaz de batir blancos de papel, no va a ser capaz de batir blancos de carne y hueso, como es lógico y evidente. John Taverniers, uno de los dos autores de este estudio con el que hemos mantenido contacto, nos facilitó el artículo completo, del que puedes leer un resumen a continuación. Este artículo solo está disponible para suscriptores.
(Este artículo es una traducción al español de su original en inglés Study Confirms: Force-On-Force Benefits Top Traditional Target Training, del Dr. Chuck Remsberg, publicado el 6 de julio de 2014 en el Force Science News [Boletín de Noticias Ciencia de la Fuerza])
En el primer estudio de este tipo, los investigadores han confirmado que el entrenamiento del tipo fuerza contra fuerza es significativamente superior a las prácticas tradicionales de tiro con armas de fuego en al menos tres aspectos importantes:
1) Los supuestos de fuerza contra fuerza (FcF) que permiten a los «figurantes» disparar sobre los ejecutantes suelen generar una reacción de estrés fisiológico más fuerte en los mismos.
2) Ponen de manifiesto el grado en que posiblemente se verá afectada la precisión de los disparos de los ejecutantes en un enfrentamiento armado real.
3) Motivan más fuertemente a los ejecutantes a tomarse en serio su entrenamiento y adoptar tácticas protectoras por voluntad propia.
A la vista de su documentación científica, los investigadores concluyen en un artículo publicado recientemente que la práctica de FcF con pistola es «una potente herramienta de entrenamiento para preparar a los policías para rendir adecuadamente en un entorno estresante de la vida real».
«Este estudio», dice el Dr. Bill Lewinski, director del Force Science Institute (FSI) [Instituto Ciencia de la Fuerza], «reafirma a los instructores progresistas que ya utilizan un entrenamiento basado en la realidad y también resulta muy valioso para aquellos que están intentando persuadir a sus unidades para actualizar y modernizar programas anticuados de entrenamiento con armas de fuego».
FSI no participó en esta investigación, aunque parte del trabajo del Instituto se menciona en el artículo reciente.
«MISIÓN» DE COMBATE URBANO.
El estudio fue realizado por el Dr. John Taverniers, jefe de psicología del departamento de ciencias del comportamiento de la Real Academia Militar de Bélgica, y Pieter De Boeck, experto en ciencias sociales y militares de la Escuela de Infantería de ese país.
Su grupo de sujetos de muestra estaba compuesto por 20 «hombres militares sanos», con edades entre 25 y 36 años y entre 4 y 10 años de servicio. Todos contaban «con preparación completa para operaciones en el extranjero», habiendo recibido formación especializada en combate urbano. Dos de ellos habían estado implicados anteriormente «en enfrentamientos armados en la vida real».
Trabajando individualmente, a cada voluntario se le dio el cometido de registrar una casa de cuatro habitaciones y un pasillo en la que «estaban atrincherados dos «delincuentes agresivos»». Cada participante tenía que llevar a cabo esta «misión» de entre cuatro a seis minutos de duración, dos veces, con varios días de diferencia, y con una importante variación.
Una de las veces, se les dijo en una reunión informativa previa que sus adversarios estarían representados por dos blancos «tradicionales» de cartón. Pero la otra de las dos veces, se enfrentarían a un entorno dinámico de FcF, con «oponentes agresivos» reales armados con pistolas calibre 9mm que disparaban munición marcadora. Estos «individuos», se advirtió a los voluntarios, «probablemente intenten atacar cuando se les de frente».
Se les dio instrucciones a los participantes de responder de la misma forma tanto frente a los blancos de papel como a las amenazas reales: dobles golpes [double taps] sobre el centro de masas con proyectiles marcadores desde su pistola «reglamentaria».
FcF VS PAPEL.
Además del experimento, los voluntarios respondieron preguntas subjetivas sobre sus expectativas de estrés y experiencia; se tomaron varias muestras de saliva para analizar las hormonas relacionadas con el estrés; y sus movimientos, incluidos disparos y comportamiento táctico, se grabaron en video durante toda la misión para su posterior análisis detallado.
En general, indican los investigadores, los resultados de la fase FcF del experimento se demostraron superiores desde una perspectiva de entrenamiento. Concretamente, los investigadores destacaron lo siguiente:
- Distrés anticipado. Inmediatamente después de sus sesiones informativas previas, se pidió a los voluntarios que calificaran en una escala de 0 a 10 el nivel de distrés que esperaban sufrir durante el ejercicio inminente. De media, la perspectiva de enfrentarse a adversarios reales se percibió como 10 veces más distrés que enfrentarse a blancos de cartón, incluso antes de que comenzara cualquier acción.
- Muestras de saliva. Las muestras de saliva tomadas a lo largo del experimento revelaron un aumento «significativo» durante la fase FcF en la secreción por parte de los voluntarios de biomarcadores relacionados con el estrés, en comparación con las mediciones de referencia y las realizadas al enfrentarse a blancos de cartón. Esta evidencia de un impacto del estrés fisiológico fue más de 20 veces mayor para la fase de FcF que para la de blancos convencionales, de media.
- Percepción del estrés. Inmediatamente después de finalizar sus misiones, se pidió a los participantes que calificaran el estrés máximo que experimentaron en una escala de 0 a 10. Nuevamente, los resultados mostraron «significativamente más estrés experimentado subjetivamente en la condición de FcF».
- Precisión de los disparos. Mientras que el estrés aumentó en la fase FcF, la precisión de los disparos –una «característica esencial del rendimiento»– disminuyó «significativamente» ya en el primer encuentro con un oponente real. De media, la precisión de los voluntarios disminuyó un 30% al disparar en el modo FcF.
- Comportamiento correctivo. Quizás lo más importante es que el estudio reveló que la perspectiva o la realidad de la munición marcadora volando por el aire motivó a los participantes para mejorar «por su propia cuenta» sus tácticas y dedicación al entrenamiento. El análisis de las grabaciones de vídeo, por ejemplo, mostró que «optaban por exponer significativamente menos» superficie corporal desde detrás de la cubierta cuando se enfrentaban a adversarios reales en el modo FcF que cuando se enfrentaban a blancos de cartón. «Este resultado sugiere un enfoque más realista» y un «aconsejable aumento» de entrenamiento «serio» en la condición de FcF, lo que repercute en «una conveniente mejora» en el compromiso y «seriedad» con el entrenamiento, indican los investigadores.
El equipo de investigación no recomienda dejar el entrenamiento con blancos convencionales. «La práctica con blancos de cartón es el medio obvio para la adquisición de habilidades en las etapas iniciales e intermedias del entrenamiento», explican en su artículo. Pero, para preparar mejor a los policías para alcanzar un buen rendimiento bajo el estrés propio de situaciones en las que su vida corre peligro, tienen que llegar a un nivel de entrenamiento más sofisticado y realista.
«Por supuesto», comentaba Lewinski en Force Science News, «ni siquiera el entrenamiento fuerza a fuerza puede llegar a la intensidad de un enfrentamiento real a vida o muerte. Pero, con la exposición repetida a buenos supuestos de fuerza contra fuerza, los policías asimilan el efecto adverso del estrés y pueden aprender gradualmente a actuar con ciertas garantías y mejorar su rendimiento».
El estudio belga, titulado «Force-on Force Handgun Practice: An Intra-Individual Exploration of Stress Effects, Biomarker Regulation, and Behavioral Changes» [Entrenamiento Fuerza contra Fuerza con pistola: una exploración en el interior del individuo sobre los efectos del estrés, regulación de biomarcadores y cambios conductuales], fue publicado en la revista Human Factors [Factores Humanos[. Se puede acceder gratuitamente a un resumen del artículo en este enlace, desde donde se puede descargar el artículo completo pagando una cuota.
Nota: Ken Murray, cuyo excelente libro Training at the Speed of Life [Entrenar a la velocidad de la vida] se menciona en la bibliografía de este estudio, es ampliamente reconocido como la principal autoridad en el entrenamiento de FcF. Para obtener más información sobre sus cursos, accede al sitio web de la Reality Based Training Association [Asociación de Entrenamiento Basado en la Realidad] en: www.rbta.net
Nuestro agradecimiento a Chris Lawrence, profesor del curso de certificación en Análisis Ciencia de la Fuerza, por alertarnos sobre este estudio.
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Gracias. Me lo apunto para leerlo en algún momento.
Interesante articulo, recomendable este titulo; https://www.amazon.com/-/es/Terry-Wollert-ebook/dp/B07BGT5H9L
Sin duda alguna el profesor Terry Wollert es uno de los grandes ilustrados en materia del estudio del entreno FoF, y presidente del Performance Improvement Institute.