
En la primera parte hablamos sobre cómo funcionan los silenciadores o supresores de sonido. En esta parte hablaremos de las ventajas y efectos que produce un silenciador en un arma de fuego, y analizaremos algunos datos.
En lugar de facilitarte los datos de determinadas marcas y modelos de silenciadores, te vamos a facilitar los datos respecto al uso de silenciadores en general, a partir de un proyecto conjunto de investigación que se llevó a cabo en 1992 en Finlandia, para probar silenciadores de armas de fuego en calibre de fusil.
Fueron varios los motivos que llevaron a plantear tal proyecto, entre otros determinar los efectos adversos de los campos de tiro sobre poblaciones cercanas y la influencia de los disparos en numerosos casos de lesiones auditivas entre militares de carrera y de reemplazo del Ejército de Tierra, así como cazadores y tiradores deportivos.
Se consideró que la prometedora eficiencia de los nuevos silenciadores de fabricación finlandesa de aquella época ofrecía una opción eficaz para salvar la audición de los tiradores y reducir la zona de exclusión en torno a los campos de tiro por culpa del ruido de los disparos. El proyecto contó con la financiación del Ministerio de Medio Ambiente y el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo de Finlandia. Obviamente, en Finlandia no tienen ICAE y no consideran como delincuentes a sus ciudadanos legalmente armados.

Las mediciones se realizaron utilizando fusiles de asalto del Ejército de Tierra finlandés tipo Kalashnikov (calibre 7,62x39mm M-43) y fusiles comunes de caza calibre .308, con y sin supresor, para comprobar todas las propiedades fundamentales de los silenciadores y sus efectos sobre el tiro.
Los resultados de las pruebas realizadas durante el proyecto fueron los siguientes, que se pueden extrapolar a los silenciadores de hoy día, con pequeñas diferencias:
- Todos los silenciadores ─o supresores─ reducen la exposición del tirador al ruido desde un nivel de 160±3dB (sin silenciador) hasta un nivel por debajo del límite de riesgo de 140db para niveles de pico. En la posición de un espectador 2 metros por detrás o a un lado del tirador, la reducción del ruido resulta igualmente eficaz. En la posición de un espectador separado 10 metros del tirador, el nivel de ruido disminuye por debajo de los 130dB. En cuanto a la atenuación del sonido, las diferencias entre diferentes marcas y modelos de silenciadores son pequeñas.
- Todas las marcas y modelos de frenos de boca o compensadores de retroceso aumentan la exposición al ruido del tirador entre 5 y 10dB. La exposición al ruido es proporcional al efecto de reducción del retroceso del freno de boca.
- Los silenciadores reducen la energía del retroceso entre un 20 y un 30%, tanto como un freno de boca, haciendo menos doloroso disparar con un fusil potente de cerrojo para caza, especialmente en series de disparos al entrenar. También evitan la elevación de la boca de fuego en fusiles de asalto al disparar ráfagas de fuego automático o series rápidas de disparos.
- Los silenciadores no tienen un efecto adverso sobre la precisión de un arma de fuego. En realidad, el diámetro de la agrupación media estadística de los impactos resulta ligeramente menor al disparar con silenciador respecto a hacerlo sin silenciador.
- Cuando se acopla un silenciador ─o un peso similar─ a la boca de fuego de un fusil, el centro de la agrupación suele alejarse unos centímetros del punto de puntería sobre un blanco a 100 metros de distancia. Este desplazamiento del punto de impacto se debe al cambio en la frecuencia y/o amplitud de las vibraciones del cañón. Ese desplazamiento del punto de impacto se puede compensar fácilmente reajustando los elementos de puntería, o compensando el punto de puntería.
- En el ámbito militar, especialmente snipers, el silenciador oculta el fogonazo en la boca de fuego y evita de forma eficaz el movimiento de la vegetación en torno a la boca de fuego del arma o el levantamiento de polvo o arena, que delataría la posición del tirador. «El silenciador no hace al soldado silencioso, pero sí invisible», dice un dicho finlandés.
- El ruido del estampido o «latigazo» del vuelo de un proyectil es inevitable, si este viaja a una velocidad superior a la del sonido en el aire (Mach 1,0, entre 310m/s y 350m/s, según la temperatura ambiente y la presión del aire). Ningún silenciador o «supresor» puede evitar el ruido del boom sónico (155dB a 0,65m de la senda de vuelo de un proyectil calibre 7,62mm). El ruido de ese estampido o boom sónico no surge de repente a una velocidad de Mach 1,0, sino gradualmente a medida que la velocidad del proyectil supera Mach 0,90. El diámetro, longitud y forma del proyectil (entre 5,7mm y 9mm) parecen factores de menor importancia en cuanto al boom sónico.
- Un silenciador no añade mucha mayor longitud al cañón del arma. Concretamente, los silenciadores réflex telescópicos solo añaden unos pocos centímetros al largo del cañón. Además, los silenciadores aguantan bastante hasta las condiciones más duras. Y un silenciador aumenta aproximadamente un 10% el peso de un fusil de asalto (por ejemplo, de 3,7Kg a 4,1Kg).
- En cuanto al precio unitario, un silenciador fabricado en serie puede costar entre 50€ y 70€, para los tipo réflex. Su reducido precio convierte al silenciador en una solución totalmente asequible y eficaz para proteger el medio ambiente y la audición de tiradores y espectadores, lo que abarca tanto tiradores civiles como militares en entrenamiento u operaciones.
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