¿En qué cabeza cabe que un fusil no tenga guardamontes ni disparador a la vista? ¿y qué sentido tiene que para disparar un fusil se utilice el dedo pulgar y no el índice? ¡Pues es muy fácil! Imagina que no tienes dedo índice, ni dedo corazón, pero sí tienes el pulgar. Posiblemente no sea tu caso, pero, ¿sabes cuántas personas en el mundo han perdido el dedo índice ─algunas también el dedo corazón─? Te vendrán a la mente esos veteranos de guerra que, bien por un disparo o una explosión, han perdido algún dedo.



Comentarios recientes