«Actualmente se están llevando a cabo pruebas operativas con los modelos ya diseñados», declaró el viceministro de defensa ruso Yury Borisov en la feria Army-2017 en Kubinka ─a las afueras de Moscú─, según la agencia de noticias TASS. «Tenemos un pedido de 100 unidades que serán entregadas antes de 2020».
Ya hace tiempo que los analistas de defensa más rigurosos que estudian a las Fuerzas Armadas rusas, incluido Michael Kofman en el Center for Naval Analyses (CNA) [Centro de Análisis Navales], vienen a desmentir y calificar de ridículas las afirmaciones de que Moscú iba a fabricar 2.300 carros T-14 para 2020. Rusia no dispone ni de la capacidad de producción ni de los recursos económicos necesarios para fabricar a tal ritmo tantísimos de los nada baratos nuevos carros de combate.
Aun fabricando 120 carros al año, a los rusos les iba a llevar casi dos décadas fabricar tantísimas máquinas.
La Plataforma Universal de Combate «Armata» la componen el carro de combate T-14, el vehículo pesado de combate de infantería T-15 y el vehículo blindado de recuperación T-16, entre otros vehículos de la serie. La familia Armata podría incluir entre sus miembros un vehículo blindado pesado de asalto con un cañón de gran calibre. Por lo que parece esta variante ─denominada «Matacarros»─ monta sobre el chasis Armata un cañón con el que hacer tiro directo, derivado de la pieza de artillería autopropulsada de 152 milímetros 2S35 Koalitsiya-SV. No obstante, los analistas dudan de que esta variante llegue a fabricarse.
Comentarios recientes