¿En qué fallamos? Por Juan I. Carrión.

Hola a todos.

Esta pregunta, en principio tan genérica, va enfocada hacia los fallos más comunes que he observado después de un año realizando varios análisis de la Técnica de Tiro a través del vídeo.

Con el objeto de depurar mi empleo del programa «Coach´s Eye», le pedí a unos cuantos tiradores de todos los ámbitos (deportivo, policial y militar) que me mandaran vídeos realizando una serie de disparos y así poder analizar su técnica. Les agradezco enormemente el hecho de que me los enviaran y que confiaran en mí para ser «criticados» a conciencia. Cuando se quiere mejorar de verdad, la única manera de hacerlo es dejar atrás el Ego y ponerte en manos de otra persona que «busque los tres pies al gato», es decir, que se preocupe de encontrar en qué se está fallando y cómo mejorar.

Las grandes ventajas que he encontrado al uso del análisis por vídeo son:

– De un vídeo de unos 5 segundos se consiguen lecciones de cómo mejorar de casi 30 minutos, en donde se muestran con detalle cuáles son los fallos y cómo mejorarlos.

– No es necesario estar físicamente en el mismo sitio que el instructor, ya que con grabar en vídeo y mandarlo por Internet es más que suficiente.

– El tirador posee esos vídeos que puede consultar en cualquier momento para recordar los consejos que ha recibido para mejorar en la técnica.

– Es independiente del nivel de tiro que se tenga por lo que se puede personalizar completamente a cada tirador. Habrán personas que tengan que mejorar su técnica en muchos aspectos y otros que solo sean necesarios unos pequeños matices para perfeccionar.

– El permitir al cerebro del tirador que observe a cámara lenta los fallos que comete disminuye el tiempo de aprendizaje, ya que la percepción de lo que se hace no es subjetiva («lo que creo que estoy haciendo») sino objetiva («lo que de verdad estoy haciendo»).

Pues bien, tras todos esos vídeos que he analizado e incluyendo el que John McPhee hizo de mí, me he encontrado con una serie de fallos comunes a todos los tiradores (yo también estoy en el saco), lo que me hace pensar que la doctrina de la Técnica de Tiro es muy similar en España, independientemente de dónde se haya aprendido.

Quiero recalcar el hecho de que analizo la técnica desde un punto de vista de Tiro de Combate puro y duro, por lo tanto si eres un tirador deportivo (IPSC) puedo entender que cosas de las que leas a continuación te chirríen. Si lo que pone en este artículo no te convence, me parece perfecto, ya que cada uno debe ser capaz de discriminar qué cosas le sirven y cuáles no. El Tiro Deportivo está sujeto a una serie de condiciones que lo definen por sí mismo y que permite una serie de cambios en cuanto a la Técnica de Tiro, motivados por el arma, la munición, el equipamiento y las Normas de la competición.

Vamos con los fallos más comunes:

1. POSICIÓN

El más común de todos ellos. El 100% de los tiradores analizados tenían una mala posición del cuerpo y por lo tanto una mala gestión del retroceso. Como norma general, el peso estaba en la parte posterior de los pies, con lo que el centro de gravedad del cuerpo estaba de la mitad del pie hacia atrás. Algunos empeoraban la situación moviendo los glúteos hacia atrás con la idea de echar el tronco hacia delante, desplazando aún más si cabe el centro de gravedad hacia atrás.

Peso desplazado hacia atrás.

Otros tiradores no separan los pies lo suficiente para permitir una buena «base de sustentación» que les deje desplazar su centro de gravedad hacia delante y así permitir un mejor control del retroceso.

Pies demasiado juntos, mala gestión de fuerzas hacia delante y hacia atrás.

La posición del tronco es un fallo algo menos común, ya que depende mucho de la constitución física del tirador. Los «tirillas» (tiradores delgados) deben hacer más incapié en mantener los hombros por delante de la pelvis y colocar la cabeza a la altura del pie adelantado. Como norma general, he visto muchos manteniendo los hombros justo encima de la pelvis, y eso repercute directamente en el control de retroceso cuando se realizan series de varios disparos rápidos.

Los hombros encima de las caderas provoca una mala gestión del retroceso.

 

Solución:

Pies separados a la distancia de un paso (más o menos), rodillas flexionadas, peso desplazado sobre la puntera de los pies, pelvis dentro del «área de sustentación», hombros por delante de la pelvis, cabeza por delante de hombros.

Ejemplo de como debería ser la posición del tirador.

 

2. EMPUÑAMIENTO

La posición de las manos suele estar bien colocada, pero no la gestión de la fuerza que se hace para controlar el retroceso. Gracias al vídeo a cámara lenta, lo que más he apreciado es la diferencia de fuerza que se hace con el brazo armado y la que se hace con el reactivo (o de apoyo). Prácticamente todos tienen un déficit de fuerza del brazo armado, permitiendo que la muñeca de éste se doble cuando se produce el movimiento de la corredera, generando desplazamientos hacia arriba y hacia los lados en los impactos de los siguientes disparos.

La falta de tensión en el brazo armado genera un elevación excesiva en la pistola.

 

Solución:

Para conseguir que la pistola se mueva lo menos posible, ambos brazos deben estar estirados, hombros arriba y hacia delante, empujando con el brazo armado hacia delante y tirando con el reactivo hacia atrás, lo que equilibra las fuerzas, bloquea muñecas y limita al mínimo el movimiento del punto de mira.

 

3. DESENFUNDE

Otro pleno en los tiradores, el desenfunde en línea recta desde la funda hasta la posición de disparo. En principio la línea recta es la manera más rápida de llevar el arma desde un punto a otro, pero de esta manera no se puede adquirir los elementos de puntería hasta el momento final de la presentación del arma, con lo que debe perderse tiempo posteriormente en encontrarlo. Conozco a muchos tiradores de IPSC que realizan desenfundes rapidísimos y efectivos, pero también es verdad que las fundas y las horas de entrenamiento que llevan encima se lo permiten. Pero en la gran mayoría de los tiradores analizados, los disparos se vienen produciendo entre 3 y 7 décimas de segundo después de haber estirado totalmente los brazos, que es el tiempo que necesitan para ver que los elementos de puntería están alienados y darle la orden a su dedo índice de apretar el disparador. Teniendo en cuenta que los disparos se producen sobre tarjetas cercanas (unos 5 m. aproximadamente), esos tiempos son excesivos.

Manera más común de desenfundar la pistola.

 

Solución:

Con «Shrek» aprendí que hay otra manera que permite un disparo con la misma efectividad pero que necesita de menos entrenamiento concienzudo al ser una presentación del arma más eficiente para la adquisición de las miras de la pistola, o incluso a disparar sin haber tomado las miras totalmente por la urgencia de la situación. Llevando el arma al «área de trabajo» (unos 30cm delante de la cara), dejando el punto de mira a la altura del ojo dominante y posteriormente estirando los brazos hacia delante, permite que en disparos cercanos se pueda acertar en la zona deseada apretando el disparador justo en el momento que se estiran. En disparos algo más lejanos, las miras están al 85-90% colocadas en el sitio, siendo el ajuste mucho más rápido.

En verde, el camino que debería hacer el arma.

 

4. RECARGA

En este apartado he encontrado que la gran mayoría no acciona la retenida de la corredera de la manera adecuada (cuando queda la recámara abierta por cargador agotado). Hay tiradores que se van a agarrar la corredera y otros la accionan con el dedo pulgar de la mano armada, causando que los primeros pierdan tiempo en empuñar de nuevo el arma para continuar los disparos al tener que venir la mano reactiva (la de apoyo) desde atrás. A los segundos, accionarla con el pulgar de la armada provoca que el dedo se desplace de su posición y que la mano reactiva no tenga sitio para colocarse, lo que causa que se ralenticen los siguientes disparos o que se hagan con un empuñamiento malo y por lo tanto con mayor dispersión de los impactos.

Accionar la retenida de la corredera con el pulgar de la mano armada, entorpece el posterior empuñamiento.

Accionar la corredera hace más lenta la recarga.

 

Solución:

El dedo pulgar de la mano reactiva debería ser el que pulse la retenida de la corredera. Es más rápido que tirar de la corredera hacia atrás y no afecta al empuñamiento posterior con lo que los disparos posteriores son de igual efectividad a los de antes de la recarga.

 

CONCLUSIÓN

El análisis por vídeo de la Técnica de Tiro es una herramienta valiosísima que permite una adquisición o depuración de las técnicas empleadas de manera mucho más rápida y efectiva que los métodos tradicionales de enseñanza de las mismas.

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