El cascarrabias Bob Moran personifica un tipo con la mentalidad adecuada. Se trata de un profesional competente, físicamente en forma y mentalmente preparado. Bob acaba de terminar un ejercicio de tiro en las instalaciones del Mid Carolina Rifle Club en Congaree, Carolina del Sur (EE.UU.). Ha evaluado la situación, para tomar conciencia de la situación (CS) [Situational Awareness (SA)] en su zona inmediata, y ahora se dispone a tomar CS con el fusil.
En lo que se refiere al uso de un arma de fuego, bien sea para tiro deportivo o como parte del combate con armas de fuego, existen una serie de principios básicos que es necesario conocer y dominar para tener éxito a la hora de colocar los impactos sobre el blanco, auténtico fin del propio disparo. Pero eso no es todo cuando se trata de combatir, sino que además habrán de tenerse en cuenta, y desarrollarse continuamente, lo que se ha venido en llamar pilares fundamentales del combate con armas de fuego. Estos pilares constituyen una evolución de lo enunciado originalmente por el gran Jeff Cooper en forma de Tríada del Combate, tres pilares a los que el recientemente fallecido Pat Rogers (antiguo alumno de Jeff Cooper) ha añadido un cuarto y que él mismo nos explica con todo detalle a continuación.
(Este artículo es una traducción de su original en inglés Defaulting to zero, what’s your mindset?, escrito por el reputado instructor Pat Rogers, y publicado en la revista SWAT en su número de abril del año 2012. La traducción y publicación de este artículo cuenta con la autorización de Rich Lucibella, director de la revista SWAT)
QUEDARSE EN BLANCO ¿Cuál es tu mentalidad?
Por Patrick A. Rogers (1946-2016). Ilustraciones de Duke Krieger.
Cómo combatimos siempre ha supuesto una complicada serie de acontecimientos y el entrenamiento necesario para lograr el objetivo de ganar el combate suele haberse quedado a la espera.
Esto ha quedado patente en la obsesión de policías y militares por superar una prueba de evaluación anual, confundiéndolo con lo que tiene que ser su entrenamiento.
Siempre ha resultado alarmante el poco esfuerzo que se dedica a enseñar a los policías cómo usar correcta y eficazmente la Fuerza Física Letal (FFL) frente a todo el esfuerzo que se dedica a escribir diligencias y gestionar asuntos de violencia doméstica.
LA TRÍADA DEL COMBATE
En un intento de mejorar el entrenamiento adecuado, el difunto Teniente Coronel Jeff Cooper propuso la idea de la Tríada del Combate, que consta de estos tres elementos:
- Puntería
- Manipulación del Arma
- Mentalidad
Por desgracia, la tríada no lo abarca todo. Un elemento que le falta descaradamente son las tácticas. Probablemente se definió de tal manera porque en aquel momento, cuando se planteó la Tríada del Combate, la mayoría de los tiros se realizaban en el campo de tiro cuadriculado. Y debido a que la mayor parte del entrenamiento con las armas de fuego continúa realizándose en el campo de tiro cuadriculado, el resultado final es un entrenamiento que se encuentra limitado tanto en su alcance como en su utilidad.
La forma de llevar a cabo ese entrenamiento ha cambiado drásticamente desde aquellos días y se tuvo que decidir entre estancarse o avanzar junto con mejores formas de hacer las cosas.
En EAG Tactical, mis compañeros instructores y yo hemos cambiado un poco la Tríada del Combate. A día de hoy nosotros, en lugar de utilizar una tríada, utilizamos pilares, concretamente cuatro, para plantear el concepto.
Los Cuatro Pilares de la Sabiduría SON la Puntería, la Manipulación del Arma, las Tácticas y la Mentalidad.
LOS CUATRO PILARES DE LA SABIDURÍA
Para nuestros objetivos, la cosa queda tal que así:
1. Puntería. Éste es el fin último. Cuando ya está todo dicho y hecho, tenemos que colocar los disparos sobre la amenaza. La incapacidad para hacerlo así supondrá el fracaso de la misión. No obstante, la puntería por sí sola únicamente tiene utilidad en competiciones deportivas.
La puntería resulta relativamente fácil de enseñar y aprender.
2. Manipulación del Arma. Esto es, manejar el arma, lo que incluye la carga, la recarga (tanto táctica como rápida), la manipulación de la aleta del seguro, la manipulación de la retenida del cierre o de la corredera, el batir blancos múltiples, y así sucesivamente.
Tristemente la mayoría no cuentan con la manipulación del arma, pero resulta necesaria para salir airosos de cualquier situación.
La manipulación del arma resulta un tanto más difícil de enseñar, dado que muchos no tienen ni idea de cómo encaja en el concepto operativo.
3. Tácticas. Acciones realizadas en un corto espacio de tiempo para resolver problemas específicos o lograr objetivos específicos. Esto es lo que hemos añadido a la Tríada del Combate y su inclusión se ha pasado por alto durante mucho tiempo. El uso adecuado de las Tácticas nos proporciona la capacidad de maniobrar sobre un enemigo y derrotarlo con unas pérdidas mínimas.
Las Tácticas son todo un arte y para llegar a utilizarlas correctamente uno ha de disponer de buen ojo para analizar el terreno y la estructura además de conocimientos de Arquitectura. Un tipo táctico ha de ser capaz de prever sus movimientos además de estar rápido e improvisar ante las circunstancias.
4. Mentalidad. La definición de Cooper continúa vigente. Consiste en aquel estado mental que te garantiza la victoria en un combate con armas de fuego. Se compone de consciencia, anticipación, concentración y autocontrol. La destreza y la puntería son requisitos previos para llegar a la confianza, y la confianza es requisito previo para lograr el autocontrol.
La Mentalidad no entiende de sexos. Brittney, de Blue Force Gear, realiza una recarga rápida al mismo tiempo que lleva la rodilla al suelo durante la ejecución de un ejercicio evaluable. Ella sabe lo que se pretende y la forma de realizar el ejercicio de tiro. Su atención se centra en la línea de blancos porque los malos no consisten en trozos de cartón de dos dimensiones que permanecen estáticos. Cuando se preparaba para realizar el ejercicio, el Mando de los soldados que se ven al fondo les dijo a sus hombres «¡Observad cómo dispara!». Había una razón para ello.
LA ENSEÑANZA DE LA MENTALIDAD
Estoy firmemente convencido de que la Mentalidad no se puede enseñar. La mayoría de las personas viven en un estado de negación continúa y no tienen ni la más remota idea de ello. Carecen de la capacidad/voluntad para combatir a cualquier nivel, y se encuentran tan anclados a la Condición Blanca [Condition White] que solo van a saber si ha sucedido algo después de que suceda.
NOTA DEL TRADUCTOR: la Condición Blanca forma parte del código de colores o estados de conciencia [States of Awareness] que Jeff Cooper definió en los años 1970 como un indicador del estado mental, de la Mentalidad; la Condición Blanca es el nivel más bajo, en el cual uno no es consciente de su entorno, está distraído y, por tanto, se encuentra desprevenido ante cualquier situación.
Ciertos tipos de personalidad nacen con el gen del que solía hablar el Coronel Bob Young (infante de marina estadounidense retirado) cuando se crearon las Fuerzas de Seguridad de Infantería de Marina [Marine Corps Security Forces] en los años 1980.
Y aquellos que poseen este gen, aunque pueda encontrarse latente, cuentan con la posibilidad de mejorar la Mentalidad de Combate.
La Puntería es lo más fácil de enseñar. Realmente no resulta tan difícil, excepto para aquellos que no quieren aceptarlo.
La Manipulación del Arma se puede enseñar fácilmente a quienes estén dispuestos a aprender.
Las Tácticas también se pueden aprender, pero sólo por parte de aquellos que dispongan de cierta visión, entendida como la capacidad para ver y entender una situación al mismo tiempo que se está desarrollando. Para aquellos que pueden, se trata de todo un don.
La Mentalidad es diferente. No creo, ni por un minuto de Nueva York, que se les pueda enseñar la Mentalidad a aquellos que no poseen ese gen. Puede encontrarse latente en algunas personas, y despertarse a raíz de un hecho traumático o de una epifanía repentina, pero ahí está.
Por supuesto, la Mentalidad se puede desarrollar y mejorar, pero únicamente en aquellos que poseen ese gen.
Todos los pilares, los cuatro, son importantes y en cierto modo iguales. Pero como con todo, existen diferentes niveles de igualdad. La Mentalidad se encuentra por encima de todo lo demás, en vista de que se trata de algo que no se puede enseñar.
A muchos podemos abrirles los ojos haciéndoles comprender conceptos, y a algunos la repetición de TTPs específicos puede proporcionarles una referencia sobre cómo actuar.
En cualquier evento, en un entrenamiento o en una operación, resulta muy probable que algo no vaya según el plan. Y cuanto más complicado sea el plan, más probable será que haya más cosas que vayan mal. Lo que se acaba torciendo durante el desarrollo de un plan puede ser un pequeño detalle o un completo desastre.
Cuando esto sucede, se espera que los implicados sean capaces de identificar el problema, rectificar de inmediato y continuar la misión.
Por desgracia, muchas personas son incapaces de hacer algo o nada de todo lo anterior.
Y esto nos lleva de vuelta a lo que resulta primordial, la Mentalidad.
Durante un ejercicio de resolución de interrupciones, Pat Fuller realiza una transición entre el fusil que no funciona y la pistola que sí funciona. Echar mano de un arma que funcione constituye la única línea de acción correcta que te queda. Pero por alguna extraña razón, hay tiradores que no logran comprenderlo y se quedan en blanco.
QUEDARSE EN BLANCO
En EAG Tactical, nuestra empresa de formación, nos encontramos con un buen número de personas que acuden a clase con una gran actitud y que disponen de unas armas y un equipo que cumplen perfectamente su función. Algunos son avezados tiradores que entienden perfectamente la relación entre la persona, los elementos de puntería y el disparador. Sencillamente lo hacen todo bien, hasta el momento en el que hacen algo mal.
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