Adiéstrate como si fuera 2013 [o 2023]. Medidas de Ahorro. Por Pat Rogers.

No solo en España, sino también en EE.UU., la disponibilidad y precio de la munición presenta serios problemas. Cada día resulta más caro y difícil encontrar munición en calibres «de hombre» como el 5,56mm. Por este motivo, cada día son más los adeptos del .22 LR, como estrella para entrenar, porque resulta más asequible y ofrece importantes ventajas y pocos inconvenientes. Ese menor precio hace que se pueda contar con un número suficiente de disparos para mantener un buen nivel de adiestramiento.

En este artículo, el difunto Pat Rogers explica detalladamente cómo mantener y mejorar el entrenamiento en tiro conteniendo los gastos, utilizando, por ejemplo, el .22 LR. Incluso aporta su propia experiencia, por la que pudo comprobar cómo armas en calibre 5,56mm y .22 LR podían convivir perfectamente en sus cursos de tiro con fusil.

(Este artículo es una traducción de su original en inglés, escrito por el maestro Pat Rogers y  publicado en la ya desaparecida revista SWAT en su número de mayo del año 2013. La traducción y publicación de este artículo cuenta con la autorización de Rich Lucibella, director de la revista SWAT)


Adiéstrate como si fuera 2013 [o 2023]. Medidas de Ahorro.

Por Pat Rogers. Revista SWAT Mayo 2013.

Esto no es lo que quería escribir este mes. Quería algo alegre pero las circunstancias han determinado que escriba lo pertinente. El horror del tiroteo en la escuela de Newtown, Connecticut ─otro crimen cometido por un pedazo de basura humana mentalmente perturbada─ fue seguido por el horror de un Ejecutivo que se ha vuelto loco.

Las medidas anunciadas por el Ejecutivo el 16 de enero de 2013 no afectaron directamente a nuestras armas y equipo pero las intenciones de esta Administración ─si no resultaban ya bastante evidentes desde 2008─ son evidentes ahora.

Cómo responde el Parlamento ante tantas tonterías es ya todo un comodín pero lo importante es que nuestra comunidad ha tenido otro arrebato de histeria compradora que en muchos casos dispara el precio de los productos. Aún peor, lo que otrora era abundante ahora escasea.

¿Cómo influye todo esto en el adiestramiento? La respuesta no está del todo clara.

ÚLTIMAS CIFRAS

Como dato positivo, en noviembre y diciembre de 2012 se vendieron varios millones de armas nuevas. Se estima que el total asciende a más de 3,7 millones de armas. Según he podido observar personalmente, y por lo que me han comentado algunas armerías de confianza, gran parte de los compradores lo hacían por primera vez. Se trata de propietarios de armas primerizos en su mayoría.

Y esos propietarios de armas primerizos están buscando formación, aunque sea muy básica. No obstante, el porcentaje de aquellos que necesitan formación frente a los que realmente la reciben probablemente se mantenga igual, lo que se estima en un 97%  para los primeros y un 3% para los segundos, como siempre ha sido.

Jamie Tebbe, tiradora principiante, vino a clase por primera vez con un M&P15 y tuvo dificultades. Le prestamos un M&P15-22 e inmediatamente empezó a divertirse, lo cual es una parte importante del aprendizaje.

El centro de formación Weyer Tactical, en el centro de Ohio, tiene una media de 250 alumnos al mes en sus cursos de porte oculto de un arma [Concealed Carry Weapon (CCW)]. Joe Weyer afirma que el 80% de esos alumnos nunca ha recibido formación formal de ninguna clase y que el 30% nunca ha disparado antes un arma.

Otro centro progresista de formación en el norte de Virginia, FPF Training, también imparte cursos de porte oculto de un arma [Concealed Carry Weapon (CCW)] y su director, John Murphy, afirma que sus números respecto al porcentaje de los que han recibido formación anteriormente o los que no la han recibido nunca son similares.

Sin lugar a dudas esto va en nuestra contra y representa un terrorífico retroceso. Muchas de esas personas son nuevos en nuestra comunidad.

La mayoría de propietarios de armas tienen muy poca ─si es que tienen alguna─ formación en cuanto al uso del arma que utilizan. En lugar de buscar formación confían en un gen, que todo americano supuestamente posee, que les permite saber automáticamente todo aquello que hay que saber sobre armas y su uso. Muchos estados no exigen más que una prueba de familiaridad con el arma que se va a portar oculta y algunos estados no exigen nada en absoluto.

CAUSAS PERDIDAS

Aunque estoy en contra de cualquier intervención del Gobierno respecto a las armas, la cuestión es que sin la formación necesaria para entender la ley, en lo que se refiere al uso de la fuerza física letal, y conocer el funcionamiento del arma y la capacidad para utilizarla de forma eficaz no eres de utilidad alguna sino más bien una pesada carga.

Durante el fin de semana anterior al momento en que escribo este artículo cinco personas recibieron algún disparo en tres ferias de armas diferentes, lo que se debe a una total negligencia por parte de varias personas.

En la inmensa mayoría de ferias de armas se exige que todo arma vaya descargada dentro del local. Incluso puede que exista un punto de control en el que se inspeccionen y etiqueten/precinten todas las armas. Se trata de algo muy sencillo pero las personas estúpidas hacen cosas estúpidas porque no están familiarizadas con el arma y actúan negligentemente a la hora de manejarlas. Y cada vez que alguien hace algo estúpido con un arma se refleja negativamente en todos nosotros.

Por lo tanto la formación es necesaria y comprensible. Pero aún la mayoría se niegan a aceptarlo, por una variedad de razones. Consideraremos estas pobres almas como una causa perdida. Ahora mismo la gran pregunta es «¿cómo cambiará la formación en un futuro próximo?».

PROS Y CONTRAS DEL .22

En primer lugar, la histeria compradora que se ha sucedido en los últimos meses (y la aceleración de las compras que se ha venido produciendo durante los últimos 4 años y medio) se traduce en una escasez de munición. Escasez y alta demanda implican un correspondiente aumento del precio.

Una solución consiste en tener en cuenta el .22 LR. Aunque este calibre es a menudo pasado por alto por algunos, el .22 tiene mucho que ofrecernos. Pero tenemos que entender que el .22 no es un sustituto para el 5,56mm sino un suplemento.

Entre sus pros, la munición del .22 resulta muy económica y aunque su precio ha aumentado durante la histeria colectiva continúa resultando muy asequible. Genera menos ruido y fogonazo que el 5,56mm, lo que es especialmente cierto en el caso de fusiles de cañón corto [Short Barrel Rifle (SBR)] y aquellos que montan potenciadores del fogonazo al final del cañón. El retroceso resulta más manejable, pero esto constituye un arma de doble filo (lo veremos más adelante).

Paul Paskey dispara a los blancos con un fusil S&W M&P15-22 en las instalaciones de la Policía Local del Condado de Boone en Lebanon, Indiana (EE.UU.). El Inspector [Sheriff] Ken Campbell es un gran defensor de la Segunda Enmienda y lleva muchos años formando ciudadanos en este campo de tiro. Paul tiene seis hijos y todos disparan. Utiliza el .22 LR para reducir el gasto en munición.

En cuanto a sus contras, generalmente el .22 LR resulta poco fiable. Es sucio, muy sucio. Según el arma/kit de conversión que dispares, la precisión puede ser aceptable o excepcional. Según el arma/kit de conversión que dispares, la fiabilidad puede ser irregular o excelente. El retroceso resulta más manejable, lo que implica que los disparos sucesivos serán más rápidos y eso no se ajusta a la realidad ─que es por lo que el .22 es un suplemento y NO un sustituto del 5,56mm─. Algunos ejercicios con interrupciones no van bien con armas del .22.

En EAG Tactical llevamos permitiendo el uso de fusiles del .22 en nuestros cursos de fusil desde hace tres años con muy buenos resultados. Hemos comprobado que un buen fusil del .22 puede rendir bien tanto en nuestros cursos de fusil como en nuestros cursos en casa de tiro [shoot house].

Has leído el 40% de este artículo

Este artículo requiere registro gratuito

Solo te pedimos un email para mantenerte informado ─no vamos a enviarte chorradas─. Regístrate en unos segundos y sigue leyendo.