Además de la funda pistolera, en la que portar la pistola con cierta seguridad y accesible rápidamente para usarla en caso de necesidad, uno de los accesorios más importantes, que también puede llegar a vital en aquellas situaciones tácticas en las que se imponga realizar una recarga rápida o de emergencia [fast reload o emergency reload], es el bolsillo portacargador. Tiene que permitir el acceso rápido al cargador que aloja, de forma que se pueda realizar efectivamente una recarga RÁPIDA, que lógicamente si recibe tal denominación es porque así debe ser, rápida. Para que se confirme esta rapidez, inherente a este tipo de recarga, no solo es cuestión de disponer de un portacargador adecuado, sino del propio adiestramiento del tirador, que tiene que invertir cierto tiempo en un entrenamiento en seco progresivo y continuado hasta llegar a adquirir cierta destreza en el desarrollo de esta táctica, técnica y procedimiento (TTP), de forma que su ejecución surja de su subconsciente sin una intervención voluntaria consciente.
Existe una amplia variedad de portacargadores de pistola, cada uno con sus propias ventajas y desventajas derivadas tanto de su diseño como de los materiales empleados y calidad del proceso de fabricación. Asimismo, se podría establecer una clara división entre aquellos portacargadores SOLO aptos para su empleo en el tiro deportivo y aquellos portacargadores TAMBIÉN aptos para su empleo en el combate con armas de fuego. Esta división es preciso realizarla porque si bien en el tiro deportivo cualquier portacargador podría ser válido, independientemente de su fiabilidad, en el caso del combate con armas de fuego resulta imprescindible exigir un alto grado de fiabilidad a los portacargadores que se utilicen, ya que tu vida podría depender de ello. Sería imperdonable que por sacrificar una pequeña inversión se empleen portacargadores de dudosa fiabilidad y eficacia que en el momento de necesitarlos ya no estén en su sitio por haberse desprendido al romperse o descoserse rotura. Este problema será más fácil encontrarlo con portacargadores de poca calidad, con un precio más bajo y, por tanto, más atractivo para el comprador.

Pero no solo es la fiabilidad un factor a tener en cuenta a la hora de seleccionar un portacargador adecuado para su uso en combate respecto a su uso en tiro deportivo, sino que además estos portacargadores han de combinar rapidez y retención de los cargadores que alojen. Por una parte tienen que ofrecer una retención suficiente de los cargadores de tal forma que no puedan desprenderse del portacargador y perderse por el camino. Por otra parte, esta retención ha de ser en su justa medida de forma que no impida la rapidez en la extracción del cargador. Aunque parezca sencillo conseguir este equilibrio entre rapidez y retención, cualquier portacargador no sirve.

La amplia variedad de portacargadores disponibles se puede clasificar atendiendo a diferentes factores. En virtud del material empleado en su fabricación se pueden distinguir dos grupos generales: portacargadores a base de tejido de nylon (normalmente Cordura original, o en algunos casos sus copias chinas) y portacargadores a base de material plástico de polímero (normalmente Kydex original, o en algunos casos sus copias chinas).

Los portacargadores de Cordura suelen resultar más polivalentes que los de Kydex, ya que pueden aceptar cargadores de armas diferentes sin demasiados problemas, mientras que los de Kydex suelen hacerse a medida para cada cargador en concreto según tamaño. En cuanto a rapidez a la hora de extraer el cargador, quizás los portacargadores de Kydex se lleven el gato al agua, a expensas de ofrecer una menor retención, ya que el cargador normalmente queda sujeto por la propia forma del portacargador que lo envuelve. Por el contrario, los portacargadores de Cordura ofrecen generalmente una mayor retención del cargador gracias a la solapa que cierra el portacargador por arriba en algunos casos, o incluso a algún tipo de elástico; esta mayor retención suele implicar algún sacrificio en lo que a rapidez en la extracción se refiere. Asimismo, los portacargadores de Cordura pueden plantear algún que otro problema durante la extracción debido a las costuras y rebordes donde podría engancharse, por ejemplo, la muesca de encastre del cargador.
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