Tijeras salvavidas: RipShears RS-2. ¡Pueden con casi todo!

Rip Shears RS-2G

Unas simples tijeras pueden llegar a ser muy importantes en combate y por su uso contribuir a salvar vidas. No tengo ni idea de cuestiones sanitarias, pero entiendo que la importancia de unas tijeras en una situación en la que cualquier persona haya podido sufrir heridas o lesiones de diversa consideración radica en la necesidad de conocer dichas heridas o lesiones y poder abordarlas sin estorbos. La ropa y el equipo impiden que las mismas se puedan comprobar, evaluar y abordar con eficacia.

Por tanto, cuando se produce un incidente en el que una persona sufre cualquier tipo de herida o lesión, parece bastante importante que se le pueda despojar rápidamente de todo aquello que obstaculice la intervención sobre sus heridas o lesiones. Aquí es donde entran en juego y adquieren una vital importancia unas buenas tijeras que verdaderamente resulten eficaces en el corte de todo tipo de tejidos y materiales.

En los últimos años, impulsado por la actual gran incidencia de los IEDs en combate, ha cobrado una gran importancia lo que se podría denominar tratamiento táctico de bajas en combate, que recibe internacionalmente el nombre de Tactical Combat Casualty Care (TCCC). La implantación del TCCC ha supuesto que a día de hoy todo combatiente disponga de un mínimo kit individual con aquellos productos que podría necesitar para atender heridas o lesiones que potencialmente resultarían mortales sino recibe asistencia médica en los primeros segundos/minutos. Cada día es más frecuente comprobar cómo en dicho kit se incluyen unas tijeras.

Aplicación de dos torniquetes CAT en la pierna de un herido

Si no estoy equivocado, la actual filosofía en lo que a heridos en combate se refiere consiste en que el herido reciba inmediatamente un tratamiento para sus heridas que posiblemente le salve la vida hasta que pueda ser mejor atendido por personal especialista con más medios. Este tratamiento inmediato inicial lo realiza aquel que esté en mejor disposición para ello, bien sea el propio herido (suponiendo que esté consciente y pueda valerse por sí mismo), su compañero más cercano o personal sanitario disponible. La cuestión es que gran parte de las heridas o lesiones en combate no resultan mortales por necesidad si el herido recibe una mínima atención en los primeros segundos/minutos después del incidente. En esos primeros segundos/minutos se han de abordar las heridas o lesiones rápidamente, para lo que será necesario retirar la ropa y equipo que impida aplicar, por ejemplo, un torniquete o un vendaje compresivo, directamente sobre la herida o lesión. En resumidas cuentas, esto hace casi imprescindible: primero, que se disponga de una tijeras; segundo, que esas tijeras siempre estén a mano, es decir, que sean de dotación individual.

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