
Durante el curso: lo que hay que observar.
La gestión de la seguridad como señal profesional.
Todo curso con fuego real debe empezar con una instrucción de seguridad explícita y un plan de emergencia médica. Si un instructor no explica qué ocurre si alguien resulta herido ─dónde está el hospital más cercano, quién es responsable, qué equipo hay disponible─, eso no es un pequeño fallo. Es un fallo profesional que señala inexperiencia o indiferencia. El instructor que apunta con un arma real a sus alumnos diciéndoles «tranquilos, no está cargada» está demostrando una práctica descuidada de seguridad delante de sus alumnos ─que es la definición misma de defecto de formación─. Todo instructor serio hace las demostraciones cumpliendo todos los estándares de seguridad con las armas de fuego.
Lee antes la cuarta parte Cómo evaluar cursos e instructores (4 de 5): señales de alarma antes de pagar.







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