
Estas cuestiones son recurrentes, parten de lo mismo y llevan a lo mismo. No solo se trata de vendehúmos haciendo lo propio, vender humo, sino también de auténticos impostores que pretenden ser lo que no son, ni han sido nunca. La tara es tal que se diagnostican como mitómanos. Otros incautos, con demasiado entusiasmo, se creen que en un curso de unos días se pueden hacer instructores u operadores. Algunos quieren aprender a hacer lo que no es ─ni ha sido nunca─ su trabajo, lo cual está bien como afición, salvo que se lo acaben creyendo y en la realidad sean unos basuras en lo suyo. Así que el proverbio «no confundas entusiasmo con capacidad» le viene como anillo al dedo a más de uno.
Dime de qué presumes y te diré de qué careces.

(Traducción de su original en inglés Don’t Confuse Enthusiasm With Capability, publicado en SoldierSystems el 7 de junio de 2016)
Hay un antiguo proverbio en la comunidad de Operaciones Especiales, que dice, «no confundas entusiasmo con capacidad». Lo escuché mucho a lo largo de los años y me dijeron que venía de la desafortunada Operación Eagle Claw [garra de águila], en la que se creó una fuerza operativa a medida integrada por capacidades de diferentes unidades, para intentar el rescate de rehenes estadounidenses capturados en Irán. A decir verdad, posiblemente sea incluso más antiguo. La cuestión es que, puede llamarte a ti mismo especial todo el día, pero eso no quiere decir que lo seas. En la misión en Irán, todo el mundo quería un trozo del pastel, tanto si estaban preparados como si no, y la misión fracasó. Aunque las lecciones aprendidas con aquella misión llevaron a la futura creación del USSOCOM (Mando estadounidense de Operaciones Especiales), no te creas que esta idea es únicamente de aplicación a las unidades de operaciones especiales. No importa a qué te dediques, o en qué escalón de la cadena alimenticia te encuentres, resulta de aplicación a todo el mundo.
Comentarios recientes