Navaja Diamondback Tanto de First Tactical, diseño y calidad.

No solo de pan vive el ser humano, sino que también necesita una navaja, entre otras cosas para abrir ese pan y hacerse un bocadillo. Y es que pocos objetos resultan más funcionales y polivalentes que una navaja, no solo por la variedad de usos que se le pueden dar, sino especialmente por sus reducidas dimensiones y peso que la diferencian de un cuchillo y permiten que resulte más sencillo llevarla encima a diario y tenerla siempre a mano para cuando surge la necesidad de darle uso. Además del afortunadamente poco habitual uso defensivo que se le puede dar a la hoja de una navaja, los usos más típicos resultan de lo más variopinto y prácticamente son ilimitados: abrir un paquete, cortar pan y embutidos, abrir empaques de munición, pelar una naranja o cualquier otra fruta que lo requiera, cortar cinta adhesiva, cortar la molesta etiqueta de una prenda que no hace más que rozarte la piel o un hilo suelto de la camiseta, cortar una cuerda o un cinturón de seguridad, hacer un agujero, hacer palanca, y un largo etcétera. Ello convierte a la navaja en un elemento imprescindible de la vida diaria y no es extraño que una persona posea más de una navaja, y de dos, de tres, o de diez, hasta llegar al punto de convertirse en tal afición o pasión que nunca se tienen navajas suficientes. La variedad es infinita. Hay para todos los gustos, de todos los colores y sabores, y para todos los bolsillos. Diseño, calidad y precio se combinan en multitud de modelos de navajas
Has alcanzado el límite de 1 artículo diario gratis. Para continuar leyendo sin límite, ¡suscríbete! ─por solo 15€ al año─. ¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión aquí.