En las películas parece que el mejor sitio para recibir un disparo es indudablemente la pierna; los malos casi no tienen reacción alguna al recibir un tiro en una pierna. Pero, en realidad, una herida en la pierna puede suponer la amputación del miembro o incluso la muerte, en el caso que un fragmento de metralla o una bala alcance determinadas venas o arterias. Hace unos años algunos científicos han logrado modelar con precisión la dinámica de fluidos de una herida de bala en la pierna, con el fin de estudiar la mejor forma de detener la hemorragia en situaciones de emergencia. Los investigadores presentaron su trabajo a finales de noviembre de 2015 en la conferencia de la American Physics Society [Sociedad Americana de Física], según indica la revista New Scientist [nuevo científico].



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