
En cierta ocasión, alguien nos preguntó si el fusil HK G36 (cañón de 48cm o 18,89 pulgadas) tiene mayor precisión que el HK G36 KV (cañón de 31,8cm o 12,51 pulgadas). Lo cierto es que a dicha persona le habían asegurado que tenía más precisión el de cañón corto que el de cañón largo, lo que puede chocar con la lógica, que lleva a creer precisamente lo contrario. La lógica te hace pensar que se logra más precisión con un cañón más largo. Pues bien, la lógica se equivoca totalmente y existe una explicación razonable para ello.
Pero, no termina ahí la cosa. Pasado cierto tiempo y para nuestra sorpresa alguien afirmó abiertamente, sin pelos en la lengua, que el HK G36 KV tiene más precisión que el HK G36 porque «al ser el cañón más corto el paso de estrías es menor». Es decir, esta persona pensaba ─o piensa todavía─ que las estrías del cañón se comprimen porque en menos distancia han de dar un giro completo y ello conlleva mayor precisión del arma. Aunque pudiera parecer una explicación razonable es totalmente ridícula, tal y como se expone a continuación; el paso de estrías no depende de la longitud del cañón, si no del propio proyectil. Si bien es cierto es que «con carácter general con cañón más corto la precisión suele ser mayor para un mismo arma y munición».
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Antes de abordar esta cuestión es necesario definir qué se entiende por precisión al referirnos a un arma de fuego. A groso modo, esta precisión viene determinada por las dimensiones del agrupamiento de los impactos realizados por un arma en las mismas condiciones. Este agrupamiento se define como el conjunto de impactos de un número limitado de proyectiles disparados por un arma con los mismos datos de tiro (ángulo de tiro, velocidad inicial). Para el cálculo de esta precisión ─propia y única para cada arma de fuego─ solo se consideran los factores debidos al arma, y no al tirador u otras consideraciones, por lo que para calcularla se suele trincar el arma en un banco para evitar que se desplace lo más mínimo mientras se realiza una serie de disparos a una distancia determinada. Tras realizar los disparos ─pueden ser 3, 5, 10─ se mide el diámetro del círculo que contiene los impactos. Normalmente se utiliza como unidad de medida de la precisión el minuto de ángulo o MOA , que equivale a una pulgada a 100 yardas, o aproximadamente 3cm a 100 metros.

La precisión del arma depende en gran medida de la vibración u oscilación del cañón mientras el proyectil no abandona el mismo. Esto explica el hecho por el que por regla general un cañón corto proporciona mayor precisión que un cañón largo. Un cañón corto tiene mayor rigidez y la oscilación de la boca de fuego es menor, lo que repercute en una mayor precisión. Cuanto más largo es el cañón menor rigidez tiene el mismo y mayor es la amplitud de la oscilación de la boca de fuego. Esta es la explicación que dan diversos autores y realmente tiene sentido. Además, existen suficientes datos empíricos que corroboran este hecho. Tal es el caso de alguno que corta el cañón de un fusil de precisión desde 28 hasta 24 o 25 pulgadas, sin que ello suponga una merma en precisión, sino al contrario, consiguen mejorar la precisión del arma. En la bibliografía de este artículo se incluye incluso un documento con los datos obtenidos en cuanto a precisión a medida que se va recortando pulgada a pulgada el cañón de un fusil de cerrojo en calibre .223 Remington.
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