Este detalle ─que no es difícil observar habitualmente y que parece haberse convertido en una tendencia─ nos viene llamando la atención desde hace tiempo, sin que hayamos llegado a una conclusión clara. Se trata de llevar las mangas a medio remangar, con solo dos o tres dobleces hacia atrás, de forma que parte del antebrazo queda al descubierto.
No se trata de una práctica universal, ni algo que hayamos usado personalmente, por lo que poco podemos decir. Somos más de manga completa, que consideramos que es como debe ser por protección, o manga remangada por detrás del codo, para estar más cómodos y frescos.
Se nos ocurre que algunas posibles ventajas de ir a medio remangar podrían ser la comodidad, despejar la muñeca para poder manipular fácilmente algún dispositivo de muñeca ─como un reloj o un GPS─, evitar que el borde de la manga pueda estorbar en determinadas circunstancias.
Comentarios recientes