
Los 10 mandamientos del Guerrero
I. Aplasta totalmente a tu enemigo.
No dejes lugar a dudas. Mátalos una vez, a continuación mátalos otra vez para estar seguro, entonces compruébalo y asegúrate que están muertos. Aplasta a tu enemigo. No los dejes ir, no cobres la recompensa de 200 pavos. Esto no es una película de James Bond en la que tu enemigo desparrama sus intestinos y acto seguido escapa corriendo. No malgastes ni una palabra. Mátalos y asegúrate que están muertos. Si no están muertos buscarán venganza. Aplástalos no sólo en cuerpo y alma, arrebátales también su voluntad de combatir. Esto incluye especialmente a los guerreros sin honor.
II. Predica con el ejemplo.
Si llega el momento de matar, entonces empieza tú primero. Si tienes que abrirte paso entre los disparos, hazlo tú primero. Si tú marcas el camino les estás diciendo a los otros guerreros que si quieren matar a alguien hoy «¡ya puedes superarme!». Eso le dice a tus soldados que si quieren demostrarse a sí mismos lo guerreros que son, tienen que estar en el «Juego» simplemente para combatir a tu lado.
III. Trata a todo el mundo por igual.
Como guerrero no olvides quién te ha llevado al baile. Ese vehículo no se repara él solito. Ese arma funciona gracias al maestro armero. Pasa algo de tiempo con aquellos que te rodean. Llega a conocerlos personalmente. Eso te garantizará que en cualquier situación todos aquellos que te rodean se entregarán personalmente al 110%.
IV. No deposites tu plena confianza en nadie.
Puedes confiar en un amigo siempre y cuando éste sea honrado. Pero el hoy amigo de un guerrero mañana podría convertirse en su enemigo. Aquellos que hoy te veneran tienen envidia; ensuciarán tu armadura y romperán tu espada si se les presenta la oportunidad. Cuando llegue el momento sabrás quién tiene honor y los guerreros honrados siempre perdonarán porque comprenden tus acciones como un guerrero.
V. Cuida de los tuyos.
Defiende a tus subordinados hasta el final más amargo. Defiéndelos frente a cualquiera y frente a todos, sean amigos, enemigos o guerreros. Haz que cualquiera que esté bajo tu control o asignado a ti sepa que matarás por tus guerreros si alguien más intenta entrometerse en tu territorio o en tus dominios. Eso le dirá a otros que acudan a ti primero; porque mandas sobre tus guerreros. Otros guerreros honrados lo comprenderán y querrán ese mismo respeto a cambio. Tus subordinados se sentirán protegidos e irán hasta el fin del mundo por su jefe.
VI. Prepáralos a todos para ser el jefe.
Comentarios recientes