NO SEAS UN CERO CUANDO PONGAS A CERO. La conexión hombre-máquina. Pat Rogers (1946-2016). SWAT AGO12.

Paul Buffoni, propietario de la marca de armas Bravo Company USA, en una sólida posición de tendido: pegado al suelo y con el cargador apoyado a modo de monópode. Paul es un gran tirador.

Paul Buffoni, propietario de la marca de armas Bravo Company USA, en una sólida posición de tendido: pegado al suelo y con el cargador apoyado a modo de monópode. Paul es un gran tirador.

La puntería no solo representa uno de los principios básicos del tiro, sino que además constituye uno de los pilares fundamentales del combate con armas de fuego. Pero de nada sirve la puntería si no se logra un impacto exacto, es decir, preciso y corregido. Para ello no queda otra que poner a cero, ajustar o colimar los elementos de puntería del arma a la distancia adecuada, tratando de optimizar el alcance máximo de impacto en el blanco. De la puesta a cero de un arma va a depender la eficacia de los disparos, lo que convierte a este proceso en un elemento fundamental y previo al uso del arma, que requiere todo el rigor a la hora de realizarlo. En el siguiente artículo, Pat Rogers (1946-2016) mejor que nadie nos explica todo lo que rodea una correcta puesta a cero del arma.

(Artículo publicado en el número de JUL17 de la revista gratuita Tactical Online)

(Este artículo es una traducción de su original en inglés Don’t be a zero when you zero. The Man-Machine Connection, escrito por el reputado instructor Pat Rogers (1946-2016) y publicado en la revista SWAT en su número de agosto del año 2012. La traducción y publicación de este artículo cuenta con la autorización de Rich Lucibella, director de la revista SWAT)

NO SEAS UN CERO CUANDO PONGAS A CERO. La conexión hombre-máquina

Por Patrick A. Rogers (1946-2016). Ilustraciones de Duke Krieger.

Traducido por Jorge Tierno Rey.

Poner a cero, zero en inglés, se puede definir como la armonización de los elementos de puntería con el impacto del proyectil. Esto se logra disparando con el fusil a una distancia conocida y aplicando una tabla balística para la combinación arma/munición utilizada.

Como con casi todo, existen variables y constantes a tener en cuenta. Una variable se puede definir como un valor que va cambiando y una constante como un valor que se mantiene sin cambios.

Al poner a cero un arma las constantes son el alcance (distancia a la que disparas), la munición (peso y tipo de proyectil) y el arma.

Las variables son las condiciones ambientales (lluvia, nieve, calor, frío, viento) y la variable más variable de todas las variables, tú.

El componente humano es el comodín y el único que puede hacer posible o impedir todo aquello que pretendamos conseguir.

Desafortunadamente para nosotros, incluso las constantes pueden no ser tan constantes. La munición que utilices puede ser de buena o mala calidad.

Además, la calidad del arma que utilices puede ser cuestionable. Si tienes un fusil de juguete, las piezas de baja calidad pueden darte problemas. Aún con un fusil fabricado según especificaciones de calidad, o incluso por encima, el número de disparos realizados previamente supone un desgaste en las piezas y el cañón que puede influir negativamente en el impacto del proyectil.

La consistencia es la madre de la precisión, muy especialmente en el momento de poner a cero un arma. Y junto con esa consistencia, hemos de demostrar mucho sentido común y fijar unas expectativas realistas con lo que estamos haciendo.

A lo largo de este artículo me voy a centrar en la carabina M4, aunque soy consciente de que hay quien dispara con uno u otro tipo de fusil de precisión tipo AR.

La precisión estándar para la carabina M4 es de 5 MOA. Siendo realistas, la mayoría de carabinas M4 nuevas disparan agrupamientos considerablemente más ajustados, por debajo de los 2’5 MOA.

El tirador ha de fundirse con el arma en un solo cuerpo. Tiene que controlar el arma, y no al revés. Aquí puedes ver cómo NO se hace.  El tirador se levanta demasiado del suelo al apoyarse en los codos. Eso proporciona poca estabilidad. Al quedar tan separado del suelo por apoyar los codos, la carabina flota en el aire. Si adoptara una posición más pegada al suelo, podría utilizar el cargador como punto de apoyo en plan monópode para mejorar la estabilidad. Normalmente agarrar el arma por el brocal del cargador no es bueno. Agarrar el arma mucho más adelante proporciona mayor estabilidad. Al apoyar los codos el tirador se queda tan levantado que la cabeza se encuentra en una posición antinatural. Aguantar así durante un largo período de tiempo resulta incómodo y puede dar lugar a un mal disparo/mal impacto.

El tirador ha de fundirse con el arma en un solo cuerpo. Tiene que controlar el arma, y no al revés. Aquí puedes ver cómo NO se hace.

1. El tirador se levanta demasiado del suelo al apoyarse en los codos. Eso proporciona poca estabilidad.

2. Al quedar tan separado del suelo por apoyar los codos, la carabina flota en el aire. Si adoptara una posición más pegada al suelo, podría utilizar el cargador como punto de apoyo en plan monópode para mejorar la estabilidad

3. Normalmente agarrar el arma por el brocal del cargador no es bueno. Agarrar el arma mucho más adelante proporciona mayor estabilidad.

4. Al apoyar los codos el tirador se queda tan levantado que la cabeza se encuentra en una posición antinatural. Aguantar así durante un largo período de tiempo resulta incómodo y puede dar lugar a un mal disparo/mal impacto.

MUNICIÓN

La precisión con la que dispara un arma depende de otros dos factores: la competencia del tirador y la munición.

La calidad de la munición puede generar múltiples fallos, dado que muchas municiones resultan problemáticas desde el principio. La cosa se puso tan fea que en mi empresa de formación, EAG Tactical, no se permitía el uso de determinados tipos y marcas de munición en las armas de préstamo, ni se realizaba ninguna reparación in situ en las armas de aquellos alumnos que se empeñaban en utilizar una mierda de munición.

Si utilizas munición de mala calidad, cabe esperar una mala precisión, sin importar lo buenísima que sea tu carabina.

Con armas largas que NO sean de precisión, normalmente no es necesario utilizar munición del mismo lote, pero por lo menos tiene que ser de la misma marca, del mismo tipo (blindada, semiblindada, punta hueca, etc.) y del mismo peso (55, 62, 77 grain, etc.).

ESTADO DE LA CARABINA

Asimismo, la carabina ha de encontrarse en un estado razonablemente bueno. Los elementos de puntería, tanto alza y punto de mira como visor, han de estar en condiciones de uso y la montura apretada. No olvides que el Loctite es tu mejor amigo…

Hace unos años me encontré en un curso con un alumno muy cabezón que me lo contó todo sobre cómo el maestro armero de un cuerpo de policía estatal le había modificado su arma de juguete de 700 dólares para convertirla en una maravillosa obra maestra de 3.000 dólares que era perfecta en todos los sentidos.

Si no fuera por el detalle de que este tirador no era capaz de disparar una agrupación de menos de 8 MOA. Se negó a aceptar consejos sobre cómo ajustar el visor (un Aimpoint T1) y la montura (una LaRue LT660) que llevaba en su fusil. Ambas piezas son de excelente calidad y así lo han demostrado sobre el terreno durante años.

Al final el segundo día del curso empezó a lloriquear y quejarse de que la montura LaRue estaba floja. Dejando de lado por un momento el hecho de que el primer día del curso le había pedido que comprobara específicamente eso mismo, la montura sólo podía estar floja si no se había apretado adecuadamente sobre el raíl en el momento de instalarla.

La línea de tiradores pone a cero sus armas en el campo de tiro The Quinn Ranch en Brady, Texas (EE.UU.). Independientemente de la posición que utilices, tienes que pegarte al suelo todo lo que puedas, adoptar una posición sólida y mantener el control sobre el arma en todo momento.

La línea de tiradores pone a cero sus armas en el campo de tiro The Quinn Ranch en Brady, Texas (EE.UU.). Independientemente de la posición que utilices, tienes que pegarte al suelo todo lo que puedas, adoptar una posición sólida y mantener el control sobre el arma en todo momento.

Al final me dejó que le echara un vistazo a su carabina e inmediatamente se hizo evidente que la montura estaba perfectamente sujeta al raíl. Lo que estaba flojo era el visor T1 en la montura. Muy flojo. Al quitar la montura del raíl dos de los cuatro tornillos que unen el visor a la montura se cayeron y los otros dos a punto estuvieron de hacer lo mismo.

No había ni rastro de Loctite en los tornillos, algo raro porque LaRue entrega todos sus productos ya con Loctite en los tornillos. El tipo se puso a despotricar y al final, por su actitud, se ganó su entrada en la lista de los “ni una puta vez más” mis alumnos. Otro alumno comentó que el maestro armero al que este tipo le había dejado su fusil le había cambiado los tornillos por otros “mejores” para darle más fiabilidad [el difunto Pat Rogers llamaba Non Fucking Ever (NFE) a quienes a lo largo de un curso, según sus propias palabras, aunque puede que dispararan bien, tenían serias dificultades para seguir las instrucciones, no hacían ningún caso a lo que se les trataba de enseñar o solían robarle tanto tiempo que lo sufrían los demás, de forma que Pat no iba a aceptarlos como alumnos “ni una puta vez más” en alguno de sus cursos]. Sencillamente el tipo, o el maestro armero, nunca llegaron a echarle Loctite a los tornillos.

Da igual lo bueno y consistente que sea un tirador, no va a hacer buenos impactos si el armamento y equipo que utiliza es de mala calidad.

Este tirador demuestra cómo se dispara en una posición de tendido deportiva. Al levantar la pierna del lado fuerte hacia el pecho interpone más masa tras el arma, lo cual le permite disparar más rápido y con mayor precisión.

Este tirador demuestra cómo se dispara en una posición de tendido deportiva. Al levantar la pierna del lado fuerte hacia el pecho interpone más masa tras el arma, lo cual le permite disparar más rápido y con mayor precisión.

CÓMO PONER A CERO

Para poner a cero un arma, tienes que realizar una serie de disparos, normalmente tres o cinco, cuyos impactos formarán un agrupamiento sobre el blanco. Según dónde se encuentre ese agrupamiento respecto al blanco, puede que tengas que mover los elementos de puntería de forma que se encuentren en sintonía con dicho agrupamiento.

Todos los elementos de puntería decentes disponen de algún tipo de ajuste en forma de clics que harán esta tarea más fácil. Si los elementos de puntería de los que dispones en tu arma no se ajustan por clics, sino que van por fricción, prepárate para pasar un rato sumamente frustrante. Hazte un gran favor a ti mismo, cambia esos elementos de puntería por unos que merezcan la pena.

Volvamos a la cuestión de los clics.

Cada elemento de puntería cuenta con una fórmula que te indica cuánto desplaza cada clic el impacto del proyectil. Con la mayoría de los visores que NO son de precisión, cada clic equivale a medio minuto de ángulo (MOA) [Minute Of Angle]. Esto se traduce en 14’5 mm. a 100 m. (½ pulgada a 100 yardas), 7’25 mm. a 50 m. ( ¼ de pulgada a 50 yardas) y 3’5 mm. a 25 m. (1/8 de pulgada a 25 yardas). En cuanto tengas claro dónde está el centro del agrupamiento, mueve los elementos de puntería en la dirección indicada hacia el centro del agrupamiento.

Vuelve a disparar desde la posición de tendido y compruébalo.

Jeff se encuentra en posición de tendido. El cargador apoya en el suelo, lo cual aporta estabilidad a la plataforma de tiro. El dedo índice se encuentra sobre el disparador por la primera falange.

Jeff se encuentra en posición de tendido. El cargador apoya en el suelo, lo cual aporta estabilidad a la plataforma de tiro. El dedo índice se encuentra sobre el disparador por la primera falange.

LA VARIABLE MÁS GRANDE

Ahora entra a jugar el mayor problema, tú. Tienes que ser capaz de hacer tres cosas:

  1. Adoptar una posición que te proporcione una plataforma de tiro estable.
  2. Adquirir una buena imagen de los elementos de puntería (apuntar bien).
  3. Controlar el movimiento del disparador recto hacia atrás, de forma que el dedo índice presione perpendicularmente.

Adoptar una posición que te proporcione una plataforma de tiro estable debería ser muy sencillo, pero para muchos tiradores no lo es. Son varias las cuestiones a tener en cuenta.

Tienes que pegarte al suelo tanto como puedas. Muchos apoyan los codos y se quedan bastante separados del suelo, con la espalda arqueada y sin apoyar el arma. Se trata de una posición inestable que no ayuda en nada a lo que pretendemos conseguir. Para hacerlo correctamente, tienes que pegarte al suelo todo lo que puedas. Eso significa pegar el arma al suelo todo lo posible. En este sentido hace falta disipar algunos mitos.

Si utilizas un fusil tipo AR, apoya el cargador en el suelo. No, chaval, el hecho de que apoyes el cargador en el suelo no te va producir impotencia ni va a provocar la explosión del fusil. Si el fusil cumple las especificaciones y utilizas cargadores decentes, puedes utilizar el cargador a modo de monópode sin ningún problema.

Hay quien me cuenta que sólo utiliza cargadores de 20 cartuchos para poder pegarse más al suelo, cuando en realidad se queda tan separado del suelo que lo mismo podía ponerse en posición de rodilla en tierra.

El mito de que es malo dejar que el cargador toque el suelo perdura desde hace mucho tiempo en el ámbito militar. Y si alguien te dice que es “ilegal” apoyar en el suelo cualquier parte del arma, probablemente quiera decir que va contra las normas de la competición en tiro deportivo.

POSICIONES DE TENDIDO

Existen varias posiciones de tendido. Aquí explico dos que comparten cierta similitud.

Ten en cuenta que hablamos de un fusil normalito, no de un fusil de precisión. Conseguir un punto natural de puntería [natural point of aim], esa posición/postura que te permite mantener la puntería sobre el blanco sin tensiones musculares, es algo bueno, pero no siempre es posible. Si tienes tiempo, encuentra ese punto natural de puntería. Si no, haz lo que puedas según las circunstancias.

Lo que tienes que hacer es apretar bien el fusil contra el hombro. A algunos tiradores puede serles de ayuda extender la culata un punto más. Si no, empuja el hombro hacia delante de forma que apoye fuertemente contra la culata. Aplica una fuerza constante hacia atrás tanto con la mano fuerte como con la de apoyo.

Si no aplicas algo de fuerza sobre el extremo delantero del fusil, va a rebotar con cada disparo. Si dejas que el fusil rebote, pierdes la consistencia que estás intentando conseguir.

La puesta a cero expeditiva sobre el terreno se puede definir como realizar una puesta a cero aproximada. Como su propio nombre indica, se realiza cuando NO se dispone del tiempo o las instalaciones necesarias para realizar una buena puesta a cero.

La posición de tendido militar convencional es aquella en la que el tirador se tumba en el suelo boca abajo, sobre el estómago, en línea con el fusil, con las piernas abiertas y la cara interior de los pies apoyada en el suelo. No apoyes los pies con la puntera contra el suelo; eso puede provocar cierto movimiento del fusil.

Si llevas un portaplacas con tres capas de cargadores por encima, puede que esta posición no te sirva. Y si tienes una buena panza cervecera en lugar de unas buenas abdominales, puede que también te de algún problema.

Otra posición de tendido es la de tiro deportivo: el tirador también se tumba boca abajo en el suelo, pero en este caso la pierna del lado fuerte se flexiona y la rodilla sube bastante hacia el pecho. Así se consiguen dos cosas. En primer lugar, el diafragma se separa un poco del suelo, pero lo más importante es que se interpone más masa detrás del fusil, lo que permite realizar disparos precisos a mayor velocidad.

Esta es una de las múltiples TTPs (Tácticas, Técnicas y Procedimientos) que aprendí en los campeonatos de tiro con fusil grueso calibre [High Power]. La utilizaba exclusivamente en la fase de velocidad a 300 yardas (275 m.) [300 Yard Rapid Fire] y daba buen resultado.

SISTEMAS DE PUNTERÍA

La adquisición de una buena imagen de los elementos de puntería varía con el tipo de sistema de puntería utilizado.

Si todavía utilizas los tradicionales elementos de puntería mecánicos de alza y punto de mira, necesitas suficiente luz ambiente como para poder apuntar con ellos, ya que la abertura del alza no deja pasar demasiada luz.

Centra el vértice del punto de mira en la abertura del alza (lo que se conoce como alineación de los elementos de puntería) y entonces llévalo sobre el blanco (imagen de los elementos de puntería). Al utilizar elementos de puntería mecánicos sólo puedes enfocar la vista sobre un punto a la vez, a elegir entre el blanco, el vértice del punto de mira o el alza. La opción correcta consiste en enfocar el vértice del punto de mira. Desde luego resulta mucho más fácil de hacer cuando tienes muy buena vista.

Si utilizas un visor de punto rojo [Red Dot Scope (RDS)] la vida resulta mucho más fácil. Ajusta la intensidad del retículo al nivel más bajo posible con el que aún puedas ver el punto rojo. Eso no hace que el punto sea más pequeño, pero se verá un poco más nítido.

Lo normal es mirar al blanco con los dos ojos abiertos y entonces superponer el punto rojo sobre el blanco. Si buscas un alto porcentaje de impactos buenos y tienes una vista ya de cierta edad o bien un tanto desmejorada, puede que te resulte más fácil mirar al punto en lugar de al blanco, pero únicamente para este tipo de disparos. Además, puede serte de ayuda cerrar el ojo no dominante.

Jeff adopta una posición de tendido militar convencional con las piernas abiertas y la cara interior de los pies apoyada en el suelo.

Jeff adopta una posición de tendido militar convencional con las piernas abiertas y la cara interior de los pies apoyada en el suelo.

CONTROL DEL DISPARADOR

En cuanto dispongas de una plataforma de tiro estable, así como de una imagen perfecta de los elementos de puntería, tienes que realizar un buen control del disparador, para lo cual has de colocar el dedo sobre el disparador más o menos a la altura del primer nudillo del dedo índice.

Digo más o menos porque todos somos diferentes. Hay quien tiene los dedos cortos y gruesos y quien los tiene largos y delgados. Alguno tiene los dedos que parecen salchichas alemanas, y me alegra enormemente que sean tiradores y no proctólogos.

No importa el tamaño y la forma de los dedos, tienes que conseguir presionar el disparador recto hacia atrás. Resulta más fácil conseguirlo si no tienes el dedo metido hasta el tercer nudillo dentro del guardamontes.

El grado de delicadeza a aplicar para controlar que el disparador se mueve recto hacia atrás depende de la distancia al blanco. En este caso interviene la Ley de la Proporción Inversa. Cuanto más cerca estemos de la amenaza, menos precisión vamos a necesitar, aunque hará falta más velocidad para derrotar a la amenaza. Por el contrario, cuanto más lejos estemos de la amenaza, más tiempo tenemos para dispararle, pero también hará falta más precisión.

Para poner a cero el arma los impactos tienen que ser muy precisos. Por lo tanto, al realizar el disparo, mantengo la presión sobre el disparador recta hacia atrás y lo reseteo con un movimiento deliberado. Puedo resetear el disparador a la velocidad que sea necesaria, o lentamente al realizar un disparo de precisión. Pero en mi caso el dedo nunca se separa del disparador al resetearlo. Se puede hacer, y así lo hacen muchos grandes tiradores.

Antes de realizar el primer disparo hay que asegurarse de que todo está en su sitio. Es decir, que no hay que realizar ningún ajuste en la posición/postura de tiro, en el empuñe del fusil, y así sucesivamente. Si somos capaces de realizar cinco disparos consistentes sin que se nos vaya ninguno (o aún peor, sin que nos salgan dos agrupamientos diferentes), nos resultará más fácil diagnosticar el agrupamiento. Si, en lugar de un agrupamiento, lo que te sale es un conjunto de impactos repartidos por todo el blanco, no podemos hacer nada salvo volver a adoptar la posición/postura y volver a disparar, pero esta vez correctamente.

…PARA TONTOS

En los cursos veo cómo muchos tiradores adoptan la posición de tendido, se pasan entre 20 o 30 segundos haciendo lo que sea y de repente el dedo índice hace su aparición por el lado derecho del guardamontes, le dan al disparador con todas sus fuerzas y acto seguido dejan que el dedo se separe del disparador. A veces eso viene acompañado de un movimiento de retorcimiento, apartar la cabeza de la culata y demás tonterías.

Eso resulta precisamente todo lo contrario a la consistencia, así que si aún no dominas el tiro desde la posición de tendido tienes que echar mano a uno de esos típicos libros de “XXX para tontos” y volver a leértelo.

Solo tienes que adoptar la posición de tendido que prefieras, adquirir el blanco y controlar el movimiento del disparador recto hacia atrás. Haz el seguimiento del disparo [follow through] (volver a adquirir los elementos de puntería y resetear el disparador) y repite todo el proceso otras cuatro veces.

Si consigues un buen agrupamiento tras disparar con los elementos de puntería centrados sobre el blanco, pero el agrupamiento no queda bien centrado en el blanco, haz lo siguiente:

Mide la separación desde el centro del agrupamiento hasta el centro del blanco. Por ejemplo, pongamos por caso que dispares una carabina M4 con un visor Aimpoint T1, a 50 metros para una puesta a cero 50/200 metros (¿a qué distancia se pone a cero un arma?). El centro del agrupamiento se te va 5 cm. a la izquierda del punto de puntería. El visor Aimpoint que utilizas tiene ajustes de medio MOA, lo que quiere decir que cada clic desplaza el punto de puntería 7’25 mm. a 50 metros. Métele 7 clics (50 mm. entre 7’25 mm.) a la derecha al visor Aimpoint. Si lo has hecho todo bien, la próxima vez que dispares los impactos irán donde tú quieras.

Por favor, no hagas lo que innumerables tiradores, tanto particulares como policías y militares, llevan haciendo desde que existen los elementos de puntería ajustables: compensar. En lugar de realizar un ajuste preciso de los elementos de puntería, ¡desplazan sin ninguna precisión la carabina en la dirección a la que quieren llevar los impactos! Así no se consigue nada, salvo malgastar el tiempo del instructor y otros alumnos.

Otro problema consiste en perseguir el cero. Esto sucede cuando un tirador analiza su agrupamiento e introduce una corrección en los elementos de puntería. Dispara otra vez para obtener otro agrupamiento pero se pasa con la corrección introducida, así que el agrupamiento va a parar al otro lado del blanco. Vuelve a introducir una corrección en los elementos de puntería y una vez más se pasa con dicha corrección. Es como si quien está aprendiendo a pilotar un avión no consigue nivelar las alas a pesar de intentarlo una y otra vez.

No olvides que la carabina M4 y los visores de punto rojo no son instrumentos de precisión. Si pretendes realizar una corrección de un clic (recuerda, 7’25 mm.) y de verdad notar la diferencia sobre el blanco, estás fumado.

Que tus expectativas sean realistas.

PUESTA A CERO EXPEDITIVA SOBRE EL TERRENO

¿Qué pasa si no disponemos de un campo/galería de tiro en condiciones y los blancos adecuados? ¿qué hacemos entonces? Realiza una puesta a cero expeditiva sobre el terreno.

La puesta a cero expeditiva sobre el terreno se puede definir como realizar una puesta a cero aproximada. Como su propio nombre indica, se realiza cuando NO se dispone del tiempo o las instalaciones necesarias para realizar una buena puesta a cero.

A veces utilizamos este método cuando nos encontramos un alumno con problemas, un arma con problemas, o ambas cosas. Lo suyo es disparar contra un terraplén de tierra, dado que lo que queremos es ver el impacto del proyectil contra el terraplén. Hacen falta unos 25 metros de distancia para ello, aunque no es fundamental esa distancia exactamente.

Coloca algún objeto en el terraplén. Puede ser una piedra, una caja de cartón de munición o cualquier otra cosa que se vea fácilmente. Dispárale una vez a ese objeto. Si tienes un ayudante dile que observe el impacto del proyectil. Calcula el desvío a ojo de buen cubero y mueve los elementos de puntería el número adecuado de clics. Vuelve a disparar para comprobar la corrección. Repite el proceso las veces que sea necesario.

No se trata de un método de precisión, pero conseguirás que los impactos entren en el papel (o el malo) a corta distancia. En cuanto puedas verifica el cero sobre un blanco adecuado.

Los elementos de puntería del fusil han de estar en armonía con el impacto del proyectil si es que quieres tener alguna oportunidad de conseguir darle al blanco. No es difícil poner a cero, pero muchos se empeñan en que lo parezca.

La consistencia es la clave de la precisión. Dispara lo mejor que puedas para poner a cero el arma y tira.

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Pat Rogers (1946-2016) fue Oficial [Chief Warrant Officer] del Cuerpo de Infantería de Marina de los EE.UU. y Sargento del Cuerpo de Policía Local de Nueva York, entre otras cosas (biografía de Pat Rogers). Pat era el propietario de E.A.G. Tactical Inc., entidad que, gracias a quienes han tomado su relevo tras su fallecimiento, continúa proporcionando servicios de formación en combate con armas de fuego tanto a organismos gubernamentales como a ciudadanos privados bajo el nombre Forge Tactical. Tras una trayectoria de más de 50 años, habiéndose alistado en el Cuerpo de Infantería de Marina estadounidense con 17 años, Pat Rogers se convirtió en el más grande de los maestros del arte marcial del combate con armas de fuego. Aquí tienes otros artículos en español de Pat Rogers.

Acerca de Jorge Tierno Rey

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Experto en nada. Experiencia cero. Ninja de teclado.

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5 respuestas a NO SEAS UN CERO CUANDO PONGAS A CERO. La conexión hombre-máquina. Pat Rogers (1946-2016). SWAT AGO12.

  1. Francisco dijo:

    Preciso es el tirador y precisión puede ser un requisito necesario para nuestros disparos. Disparos precisos que también se pueden efectuar con un fusil de asalto convencional. Todo dependerá de la distancia tirador vs. objetivo e, igualmente, de la parte visible, tamaño y forma del objetivo sobre la que podamos abrir fuego. Pero bueno que sólo es mi opinión. Si alguno desprecia este conocimiento exacto del comportamiento de su propia arma allá cada cual; hay otros procedimientos que también son convenientes conocer. Igualmente podríamos comentar sobre la dinámica para adoptar la posición sobre el blanco en el que colimar nuestra arma, que tampoco me parece la más adecuada.

    Pero de todo modos, no me gustaría pecar de sabiondo, así que mejor me guardo mis opiniones.

    Saludos

  2. Hombre, el artículo se refiere a un fusil NO de precisión y a un uso de combate dentro de la distancia máxima eficaz, así que entiendo que quedan fuera de consideración factores que puedan tener que ver con tiro de precisión a larga distancia.

  3. Francisco dijo:

    No bueno, tampoco quiero dármelas de listo ni nada, era por comentar el artículo y, dándolo por bueno, decir que aún hay cosas importantes para tener en cuenta. Por ejemplo no cita algo que considero esencial: la diferenciación entre cañón caliente y cañón frío. Dependiendo del arma utilizada la diferencia puede ser muy grande.

  4. Muchas gracias por tu comentario. Para completar los datos del artículo, ¿podrías ser más específico en cuanto a los muchos conceptos esenciales que influyen o pueden influir en la colimación que faltan en el artículo? Así lo vamos ampliando hasta donde sea necesario y suficiente.

  5. Francisco dijo:

    No está del todo mal el artículo, y se agradece además la traducción, pero pienso que al autor del mismo le faltan muchos conceptos esenciales que influyen, o pueden influir, en la colimación o regulación de un arma.