Quejarse de todo y todos no sirve de nada, ni siquiera como excusa para tratar de justificar la incompetencia, que no es más que falta de entrenamiento.(3 minutos de lectura)

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Imagen: Quejarse no sirve de nada

Hay muchas cuestiones en las que podemos estar o no estar de acuerdo. Al final, podemos no estar de acuerdo, pero siempre estaremos de acuerdo en que no estamos de acuerdo. Después de semejante embrollo, igual importa poco lo que diga, pero voy a intentarlo.

Puede que estés de acuerdo conmigo al leer el título de este artículo. Yo soy el primero que se queja de ─casi─ todo y de ─casi─ todos, pero tengo muy claro que quejarse no sirve de nada y hay que tomar acción, lo cual puede consistir simplemente en intentarlo. Son múltiples las quejas que suelen escucharse al hablar de profesionales de las armas y el combate con armas de fuego. A ver si puedo enumerar unas cuantas:

  • La formación de las academias es escasa y mala.
  • Los instructores son malos.
  • Los ejercicios de tiro reglamentarios son escasos y malos.
  • La munición de dotación es mala y supone un serio peligro por rebotes y sobrepenetración.
  • El estrés anula las habilidades motoras finas, la posibilidad de apuntar y la toma de decisiones, así que no se puede pretender darle al blanco.
  • etc. (seguro que a ti se te ocurre alguna más)

Puede que algunas ─o todas─ las quejas estén justificadas, pero desde luego no solo no sirven de nada, sino que ni siquiera sirven como excusa, especialmente cuando lo que se pretende es justificar la incompetencia. La mejor solución para la incompetencia radica en el entrenamiento, con el que se puede llegar a adquirir competencia en algo tan delicado como es el uso y manejo del arma de fuego, lo que permitirá afrontar con mayores garantías un combate con armas de fuego ─o un enfrentamiento armado, llámalo como quieras─.

¿A dónde quiero llegar? Pues al fondo de la cuestión: las quejas no sirven de excusa y no llevan a ninguna parte por sí solas. Sin duda, hay que quejarse, sobre todo si hay razones para ello, pero también hay que buscar y proponer soluciones ─realistas y viables─ al mismo tiempo que se busca la competencia, es decir, se entrena.

Imagen: Deja ya de quejarte y entrena

Me hacen mucha gracia los que se quejan de todo y todos, que si la realidad supera a la ficción, que si el estrés, que si las habilidades motoras finas, que si no se puede apuntar, que si la munición blindada es un peligro, que si la abuela fuma, …, pero luego el entrenamiento brilla por su ausencia, no son capaces de darle al blanco y, por tanto, confían en el método de rociar y rezar [spray and pray]. ¡Qué más dan todas esas quejas si realmente en la tranquilidad del campo de tiro no le das al blanco!

¡Qué más da que la realidad supere a la ficción, que el estrés te anule, que las habilidades motoras finas desaparezcan, que no puedas apuntar por la tensión, que no tengas munición de punta hueca, …, si no le das al blanco ni cuando lo tienes todo de tu parte en el campo de tiro! Si no eres capaz de hacerlo en las mejores condiciones posibles, no le pidas peras al olmo después. (Ojo, que hay muchos mitos y leyendas que perpetúa la ignorancia)

Haz la prueba. Cada vez que alguien te venga con quejas de todo y todos, dile que te demuestre cuál es su nivel de competencia en el campo de tiro. Una buena demostración puede ser la prueba de nivel con pistola de Shrek. Algunos ya han demostrado su competencia y lo han dejado anotado en el Registro de Nivel de Competencia de Tiradores.

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¡Entrena, pichita! ¡y deja de quejarte de todo y todos sin hacer nada! ¡Entrena y verás qué bien te va!

Acerca de Jorge Tierno Rey

Administrador del Blog. Experto en nada. Experiencia cero. Ninja de teclado.
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Este debate contiene 2 respuestas, tiene 2 mensajes y lo actualizó  Jorge Tierno Rey hace 1 semana.

Viendo 2 publicaciones - del 1 al 2 (de un total de 2)
  • Autor
    Publicaciones
  • #16337

    Jesús *
    Participante

    Como dice alguien que conozco, “¡Qué suerte da entrenar!”.

    Opino que al final todo se resume en el tiempo y esfuerzo que le dediquemos a una tarea, bien sea entrenar, leer, estudiar, indagar y probar. Los resultados serán acordes al tiempo invertido.

    Un saludo

    Jesús*

    #16380

    Jorge Tierno Rey
    Jefe de claves

    ¡Qué suerte da entrenar!

    También se podría decir ¡Qué mala suerte tienen los que no hacen más que quejarse sin poner remedio! Parece como si a base de quejarse fueran a darle al blanco. El que no le da al blanco ni en las mejores condiciones posibles, que no se haga pajas mentales que tienen todas las papeletas para que no salgan bien las cosas si tienen que hacer uso del arma de fuego.
    En fin, lo fácil es quejarse y lo difícil es entrenar.

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