No tengas miedo ni te avergüences y demuestra tu competencia ─para bien o para mal─ delante de otras personas según algún estándar o ejercicio de tiro de referencia.(4 minutos de lectura)

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Sal ahí fuera y demuestra lo que vales

Un buen ejercicio de humildad radica en reconocer los defectos, pero también las virtudes. Asimismo, la humildad no es compatible con la fanfarronería ─que sería reconocer las virtudes que realmente no tienes aunque tú lo creas─. La materialización de un ejercicio de humildad puede consistir en demostrar lo que uno vale, sea para bien o para mal. Como es lógico, para que no se trate sencillamente de un ejercicio interno, hace falta demostrárselo a alguien. Si esto lo trasladamos al ámbito del combate con armas de fuego, un ejercicio de humildad consiste en demostrar tu competencia delante de otras personas según algún estándar o ejercicio de tiro como referencia. No tengas miedo ni te avergüences porque tu competencia no sea la de un campeón del mundo, porque no se trata de eso, sino de reconocer la realidad de cada uno.

Hay quien dice que dispara bien, es decir, que es tremendamente competente. A la hora de la verdad, es incapaz de demostrarlo ante nadie porque lo que dice o cree no es cierto. Así que difícilmente va a realizar un ejercicio de humildad y demostrar lo que vale ante nadie. Piensa en aquellos a los que nadie les ha visto disparar nunca delante suya.

Demuestra lo que vales

En el caso de un instructor se trata de algo inevitable. A un instructor no le queda otra que realizar los ejercicios de tiro correspondientes delante de todos sus alumnos para así explicarles y demostrarles cómo se hacen. De esta forma el instructor no hace más que demostra lo que vale. Esto no implica que tenga que ser un campeón, pero tiene que ser suficientemente competente ─y si no lo es no pasa nada, pero puede quedar un poco en entredicho─. En general, los buenos instructores son suficientemente competentes y demuestran lo que valen delante de sus alumnos. Por ende, en general, son malos instructores los que no son suficientemente competentes y no demuestran lo que valen delante de sus alumnos. Dicho de otro modo, si un instructor no dispara medianamente bien delante de sus alumnos mal vamos. ¡Nadie dijo que fuera fácil!

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Si fuera fácil lo haría cualquiera

Otro problema es creer sinceramente que uno vale más de lo que realmente vale. En algunos casos puede tratarse sencillamente del dichoso efecto Dunning-Kruger. En otros casos puede tratarse simple y llanamente de la ausencia de estándares de rendimiento que sirvan de referencia, es decir, en base a los que poder comparar la competencia de cada uno. Por eso se utilizan ejercicios de tiro más o menos normalizados que incluyen unos criterios de evaluación que permiten determinar el nivel de competencia en virtud de los resultados y compararlos con otras personas.

Demuestra lo que vales, dice Felipe Massa

Esos ejercicios de tiro normalizados permiten que cualquier persona en cualquier parte del mundo pueda saber cuál es realmente su nivel de competencia y compararse con cualquier otra persona en cualquier parte del mundo. Así sabrá realmente en qué punto está y si su entrenamiento ha tenido el efecto deseado.

Por mi parte, creo que nunca me he considerado demasiado bueno, pero no me importa reconocerlo y demostrarlo. Ahí no me juego la vida y sin duda eso ayuda a que me esfuerce por entrenar para mejorar. Así que suelo disparar delante de los alumnos, para bien o para mal. Alguna risa se ha escuchado detrás mía ─y se seguirá escuchando─ cuando la cago delante de todos. No pasa nada. Tampoco tengo muchos reparos en reconocer cómo me salen los ejercicios de tiro y no es la primera vez que cuelgo aquí los resultados. No pasa nada.

Sin ir más lejos, esta mañana he tenido la oportunidad de tener un testigo excepcional al que demostrarle lo que valgo. Jesús Manuel Pérez Triana, autor del blog Guerras Posmodernas y muchos artículos, me ha acompañado durante una sesión de entrenamiento que ha empezado con dos sencillos ejercicios: la prueba de nivel con pistola de John «Shrek» McPhee y el ejercicio F.A.S.T. de Todd Green. Para acreditar los resultados obtenidos me ha firmado la hoja del blanco. Así queda constancia de mi competencia real. Juan I. Carrión me dice que «lo del testigo, me sobra, somos hombres de honor», pero no pasa nada si algún tesgido corrobora el honor.

Mi intención es realizar este tipo de ejercicios de vez en cuando delante de alguien y guardarme los resultados para seguir mi evolución. Me basta con anotar los resultados y todos los datos en el mismo papel que los impactos y hacer una foto con el móvil. Por ejemplo, aquí tienes las fotos de esta mañana. Si alguien se anima podemos crear un registro con los resultados de cada uno y así nos sirve de motivación para mejorar.

Prueba de Nivel con Pistola Jorge Tierno Rey 15DIC18

Ejercicio F.A.S.T. Jorge Tierno Rey 15DIC18



Acerca de Jorge Tierno Rey

Infante de Marina desde 1999, Capitán desde 2007. Experto en nada. Siempre aprendiendo. Me encanta aprender. Sin experiencia real en combate. Traduzco decentemente textos del inglés al español. Fundé y escribo en El Blog de Tiro Táctico (tirotactico.net). Soy un profesor mediocre. Más de 2.500 horas de clase, más de 60 cursos, más de 1.200 alumnos me han sufrido.
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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Jorge Tierno Rey hace 5 meses, 1 semana.

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